martes, 14 de agosto de 2012

Patente de robo




Estos días el diputado Sánchez Gordillo, el SAT y algunos otros inefables correligionarios de Izquierda Unida nos están dando la solución a la crisis. Esta consiste en asaltar y robar las pertenencias del vecino, eso sí, con el loable propósito de dar lo robado a los pobres y la escusa de que son bienes necesarios. Se han transmutado en unos nuevos Luis Candelas, Curro Jiménez, José María Tempranillo o nuestro Sanchicorrota, es decir, bandoleros y benefactores nacionales.


Hay que joderse lo solidarios que son algunos con pecunio ajeno. Es de suponer que estos señores no serán tan ingenuos como para pensar que lo robado va a alterar la cuenta de resultados de los establecimientos asaltados. Por si no tienen los dos dedos de frente necesarios, habrá que informarles que los robos incrementan los precios de los productos y son a cargo de los que pagamos religiosamente. Exactamente igual que la morosidad de los bancos. El próximo objetivo pueden ser estos mismos bancos. Total, el dinero también es un bien necesario y además les vamos a ayudar entre todos. ¿Qué más da?

Los españolitos que pagamos impuestos no necesitamos estos ánimos para la solidaridad; ya tenemos bastante con los obligatorios del gobierno vía IVA, IRPF etc. etc. etc.de los que no podemos eludirnos, así que ya somos bastante solidarios y no necesitamos estímulos de ese tipo.

Estos señores, como el resto de políticos, debieran comenzar pagando impuestos como los demás,  deshacerse de todas sus prebendas, rebajarse los sueldos de verdad y alguna menudencia más. Quizá a partir de entonces serían merecedores de nuestra atención.

Y puestos a asaltar, inicien con las sedes de su partido y las de los demás, sigan con sindicatos, CEOE etc., pero me parece que estamos con el tema de "la bicicleta no se reparte, que es mía".

No suelo, ni me gusta, escribir de política, allá cada cual con sus ideas, pero, en mi modesta opinión, esto excede de lo político. Entiendo que alguna persona, en según qué circunstancias, llegue a robar. Lo entiendo, pero ni justifico, ni comparto, ni mucho menos aliento. La propiedad privada es PRIVADA, no del que quiera apropiarse de ella y las empresas tienen los mismos derechos que los demás a ella. Con parecidas razones alguien podría alentar y justificar la defensa de sus bienes de manera contundente y expeditiva, por no decir letal, y cualquier otro atropello sobre los derechos individuales.

Así que, señores diputados del signo político que sean, ¡Por favor! no hagan demagogia, no inciten ni alienten a que, además del gobierno de turno, nos roben nuestros propios conciudadanos. No les pido que piensen en lo que sucedería si todos hiciéramos lo mismo; no se lo pido porque pensar, lo que se dice pensar... es cosa de otros.




13 comentarios:

  1. HOLA!!! COMPARTO CADA UNA DE TUS PALABRAS.
    BESOS DESDE JACA.
    PD. No paséis mucho calor!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya sabes que me llevo bien con la cerveza,mitigadora de sofoquinas. Besos

      Eliminar
  2. Ya sabes lo que opino al respecto y no es cosa de repetirse. Si las normas no sirven, cámbiense, pero sin violentarlas. Sin duda que alcanzaron el objetivo del escándalo, pero lo que necesitamos son soluciones a los graves problemas que padecemos, no otros añadidos ni enseñanzas de un futuro incierto.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo. No hay nada que añadir. Un abrazo, ahora algo más cercano, aunque yo me he venido a Cáceres y tu te has alejado a Marbella.

      Eliminar
  3. Respuestas
    1. Gracias, tenía fundasdas sospechas de que muchas personas coincidirían con esta opinión. Saludos

      Eliminar
  4. Ecuanimidad:
    El 2 de marzo de 2006, la Iglesia Católica inscribió La Mezquita de Córdoba a su nombre en el registro de la propiedad número cuatro de Córdoba: tomo 2381, libro 155, folio 198. El trámite costó apenas 30 euros.
    Como fue posible tal robo (o quizás no, pues tienen una factura de ¡¡30 €!!)

    ResponderEliminar
  5. Hola Felipe, nada justifica robar, ni arrebatar y causar daño a nadie. Yo viví la guerra mundial, fuimos emigrantes, vivimos en campo de emigrantes, pasamos muchas penurias pero a ninguno se se nos ocurrió robar nada. Personalmente pienso que ir asaltando los supermercados puede ser la solución a la crisis, ni creo que beneficie a nadie. Espero que se imponga la cordura.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Hola Felipe. Estoy de acuerdo con tus planteamientos. Pero un toque de atención (uno más, recordemos por ejemplo el 15M) hace falta para darnos cuenta de la desigualdad cada vez mayor que estamos padeciendo. No a los bandoleros tradicionales; pero no a los bandoleros nuevos de corbatas y mercados. Ángel

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay una diferencia o un matiz: a los bandoleros de corbata no les anima ni jalea nadie desde ningún estamento (por lo menos públicamente) ni se justifican sus acciones, aunque es cierto que tampoco se les persigue como debiera. Yo por lo menos encuentro una diferencia entre el que algunos miren para otro lado, a que se anime o incite a infringir la ley y además se justifique en aras de la solidaridad. Soy de los que piensan que ningún fin justifica ciertos medios. Un abrazo

      Eliminar
  7. Me gusta lo que has escrito y cómo lo has hecho.
    Estoy totalmente de acuerdo.
    Ahora en estos momentos cuando se opina como tú (y como yo) nos tachan de fachas, aunque hayamos estado en prevenciones franquistas, somos fachas o de falange y listo.
    A lo que dice el compañero Pensionista Por Jubilación, le invito a que vea lo que opino sobre el 15M (Anonymus) en la última entrada de mi blog. Nos convocan a ¡asaltar el congreso! como si de un Tejero cualquiera estuvieran hablando.
    Si los que nos gobiernan pierden los papeles, no los perdamos nosotros.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es cierto, desde algunos sectores de la izquierda se tacha de fascista a todo aquel que no opina como ellos, sin apercibirse de que en eso precisamente consiste el fascismo: en no admitir otra opinión que la suya. No obstante somos muchos los que somos libres de votar una vez a unos y otra vez a otros, según nos parezca, sin estar obligados por el corsé de pertenecer a un partido y "atar el burro donde mande el amo, aunque se ahorque".
      Saludos

      Eliminar

Tu comentario es bien recibido aunque sea anónimo. Muchas gracias por tu atención.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...