martes, 26 de julio de 2022

De nuevo en la calle

 


¡Ya está otra vez aquí!
Con su faz morenica
la Abuela se incorpora a los festejos.

De nuevo albahaca, cera
y, sobre el blanco, los pañuelos rojos,
perfumados de incienso y de mejana.

Otra vez arden jotas
avivando rescoldos aun latentes
de jolgorio.

Los adoquines, de nuevo, se impregnan
de sonrisas y pasos expectantes.

Procesión. ¡Otra vez la procesión!

En las vetustas calles de Tudela
comparece, de nuevo, Santa Ana.

Felipe Tajafuerte. 2022

viernes, 29 de abril de 2022

Moncayo

 


Como nimbos de un cielo añil plomizo
la cumbre del Moncayo se perfila
curvilínea. El céfiro desfila
por laderas que esbozan un hechizo

gris cóncavoconvexo. El calizo
bucle de los peñascos, retahíla
berroqueña y salvaje, se deshila
por arroyos de musgo escurridizo.

Hay que mirar el llano de la altura
donde las nubes bailan con los ruejos
y esbozan los collados con premura

su deriva. Se agosta, a lo lejos,
el cauto atardecer que se desliza…
y una luna de nácar cristaliza.


Felipe Tajafuerte. 2022  

martes, 19 de abril de 2022

Tetrástrofo monorrimo

 


Ahora voy a emprender una cuaderna vía,
versos alejandrinos que entrañan maestría.
Dan sensación, sin duda, de cierta tiranía
que después se conforma con febril energía.

Por haber concluido tan maléfica rima
se eleva hasta las nubes la encubierta autoestima
al llegar a buen puerto alcanzando la cima
de esta sutil tetrástrofa clásica monorrima.

Acabo tres cuartetos y lo hago muy sereno
con morfemas sencillos, sin ningún desenfreno,
sin verbos malsonantes, no hay por qué ser obsceno.
Y, así, sin más ni más, concluyo haciendo pleno.

Mirad aquí los clásicos versos hechos ariete.
Contemplad la cuaderna puesta sobre el tapete
de una vía intrincada sin tomar ni un clarete.
Espero no quedar como un vulgar zoquete.


Felipe Tajafuerte.2022

 

domingo, 3 de abril de 2022

Al Cristo de la caña

 


Le dieron por cetro una humilde caña
recogida en las últimas esquinas.
Para más inri de tan burda hazaña
ciñeron su cabeza con espinas.

Tejieron en su entorno una maraña.
Cubrieron sus espaldas ambarinas
con una sucia clámide. Con saña
exacerbada, las viles inquinas

surgieron por doquier en aquel juicio
sin sentido. Rencor de canto romo
culpando a un inocente del inicio

de un reino por el pueblo suspirado
del que sale este Cristo condenado,
convertido ipso facto en Eccehomo.


-Felipe Tajafuerte. 2022- 





Poema publicado en la revista de la
 Asociación de cofradías de Tudela Semana Santa. 

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...