domingo, 10 de mayo de 2020

COVID 19 Octava semana, ya salimos




Empezamos una etapa nueva y no estamos en la misma reclusión de días anteriores. Tenemos más entretenimientos y por eso creo que ya no es preciso, necesario, ni conveniente, el publicar cada día un poema en facebook. Así que, con vuestro permiso, me tomo un descanso. En esta semana han visto la luz un ovillejo, una décima, unos endecasílabos blancos, un soneto alejandrino, unos haikus, unas redondillas y he finalizado con unas cuartetas. No es un adiós, sino un hasta pronto.



COVID 19


XLIX (lunes) Ovillejo

¿La primavera florece?
Parece
¿Qué hace tras embellecerse?
verse
¿Qué es lo que se ve al trasluz?
La luz

El virus es una cruz.
En este túnel vital
notarás que en su final
parece verse la luz.


L (martes) Décima)

Señorías, pactar toca.
Equivocarse es de humanos
No hay que lavarse las manos
Seguro que esto provoca
Recelos y descoloca
Mas, no hay duda, es la ocasión
de seguir al del timón
No otorguen cheques en blanco
Porque eso es cosa del banco
Pero encuentren solución.
  

LI (miércoles) Endecasílabos blancos

Que algo no se ha hecho bien no cabe duda
No es por azar, tener tan alto número
de fallecidos, de infectados entre
los sanitarios. No se han acabado
los problemas con EPI’s, mascarillas
tests… Y ahora se nos viene encima el modo
de volver a la vida habitual de antes.
Habrá que buscar los motivos, pero
no es ahora el momento más idóneo
de gastar fuerzas en lo secundario.
Ahora toca otra cosa: arrimar
el hombro, porque es cuando hace más falta
establecer el pacto con quien lleva
el mando. Esto no supone la
aquiescencia de todas las propuestas,
ni proponerlas sin ser consensuadas,
se exige establecer sin tregua un diálogo
sin rencores, con vistas al futuro,
con lealtad sincera en ambas partes.
Consideren que a nadie pertenece
un dominio absoluto de certezas.
Y cuando todo pase, que lo hará,
habrá que analizar lo que falló
y buscar soluciones, allí donde
quiera que se hallen, aun siendo difícil
encontrar otro estilo de vivir
tan acorde con nuestra idiosincrasia


LII (jueves) Soneto alejandrino

No hay forma de que omitan esa marcha triunfal
No empatizan con nadie porque están muy seguros
que ellos son los honestos, el resto los impuros.
Su táctica el insulto, machacar al rival

El pensar por sí mismos es algo tan banal…
-ya lo hace su partido-   y además es traición.
Sus consignas sagradas: descalificación,
al enemigo ni agua, hostilidad total.

Este fuego cruzado de denuestos les pone,
pero aburre y agota. Estamos hasta el gorro
de insultos, menosprecios e inicuas vejaciones.

Escuchar las ideas del rival no supone
ninguna humillación, ni siquiera un engorro.
Ni son obligatorias las felicitaciones


LIII (viernes) Haikus

Gentes hundidas
por el corona virus
Tristeza en gris

Las criaturas
Anhelan desde casa
Cuentos de abuelos

Tiempos difíciles
Las persianas rendidas
de los comercios

Calles desiertas.
Reverdece el asfalto
en las ciudades

La economía
un castillo de naipes.
Desolación


LIV (sábado) Redondillas

Aunque sea con retraso
hay que plantar el tomate
no se pase o desbarate
y el huerto sea un fracaso.

Estarán recuperadas
aquellas cosas perdidas
cuando todas las partidas
al Corona estén ganadas

Vamos a primera fase,
aunque sea la segunda,
para que esto no se hunda
que ninguno se desfase.

Hay quien quiere malmeter
para armar un botellón
o cualquier otro follón
¡Ya son ganas de joder!

Para poder disfrutar
de la vida como antes
y volver a estar boyantes
aun tendremos que esperar.


LV (domingo) Cuartetas

Más de cincuenta poemas
he compuesto en este encierro
de los más diversos temas
hoy, con este, corto y cierro.
  
Espero haber contribuido
a hacer más corta la espera.
Me voy sin hacer más ruido,
torno de nuevo a mi osera.

El pelambre del mentón
ha sido ya eliminado,
parezco ya cuarentón
con tan solo un afeitado.

Gracias por haber leído
los poemas publicados,
no quiero ser aburrido
con asuntos ya tratados

Volveré de vez en cuando
publicando en “facebú”
quizás se vaya acabando
lo del “yo menos que tú”.

¡Joder!, que no digo adiós,
solamente hasta la vista
Cuidaros mucho, rediós.
Disculpad que tanto insista.

domingo, 3 de mayo de 2020

COVID 19 Séptima semana de arresto domiciliario


En la anterior semana salieron los niños y en esta ahora nos toca al resto, con prudencia y respetando las normas. Sacamos la cabeza, no metamos la pata. Como en ocasiones anteriores, aquí está el resumen semanal de lo que he ido publicando a lo largo de estos días.



COVID 19

XLII (lunes) Décima

La norma está establecida
para que los niños salgan,
quizás algunos se valgan
para salir de estampida
por esta mecha prendida.
Podrán los niños jugar
tranquilos y pasear.
También habrá aprovechados
pretendiendo alborozados
el aislamiento burlar.

XLIII (martes) Romance

No se entendió la medida
inicialmente tomada
de que los niños salieran
a donde antes se dejaba:
Ir a los supermercados,
los bancos y las farmacias,
por no tenerlos solicos
acongojados en casa.
Y de paseos al parque
nanay de la China, nada.
De que estos destinos bobos
a ninguno contentaban
nos dimos cuenta enseguida
¿Qué es lo que solucionaban?
No se tuvo más remedio
que otra vez rectificar,
dar unas pautas más lógicas
y que los peques pasearan.
Hacer canjes de continuo
da la impresión habitual
que hay algo que no discurre
como debiera marchar.
Que a las primeras de cambio
digan que una cosa encaja
y poco tiempo después
se proclame la contraria,
contribuye a esparcir dudas
de no poseer quien manda
la sapiencia requerida
ni las ideas muy claras.
Esto, por el bien de todos,
convendría no pasara.

Y llegó el momento clave,
puestos todos en sus marcas,
alguno huyó de estampida
e hizo un sayo de su capa.
Unos lo hicieron de cine
otros a salto de mata,
pero muchos caminantes
cumplieron a rajatabla.
En fin, solo sucedió
lo que muchos auguraban.
Los agentes del balcón
enfocaron bien sus cámaras
y sesudos sentenciaron,
mostrando su peor baba:
Habrá que tener cuidado
con quien las normas se salta,
porque si esto no se orienta
pronto y con buenas bazas,
España a tomar por saco
aun sin quererlo se marcha.


XLIV (miércoles) Soneto

Son unos campeones magistrales
que nos llenan de orgullo sin ambages.
Han sufrido serenos los blindajes
de estos confinamientos inusuales.

Y aunque son, los mayores, colegiales,
hasta los que parecen más salvajes
se han sometido a duros arbitrajes
como jabatos. ¡Bien por los chavales!

Han demostrado nuestros niños ser
más responsables que muchos mayores.
Igualmente, han llegado a comprender

la importancia de ser resistidores,
permanecer en casa, no correr
y hacer todo además de mil amores


XLV (jueves) Silva modernista arromanzada

Os ruego, por favor, evitéis enviarme
consignas partidistas que me importan muy poco.
Hay cosas importantes que tratar
y estoy ya que me ahogo.
Resulta indiferente de qué bando procedan,
me da igual sean de uno u otro.
Os habréis dado cuenta que a esos lances
yo jamás entro ni respondo,
no me apetece ser objeto de tensiones
porque tengo muy claras mis ideas y antojos.
Sé que tenéis las vuestras, distintas de las mías,
mil veces las habéis contado y las conozco.
Acepto alguna de ellas, otras no las comparto;
no pensamos del mismo modo.
No es preciso que os esforcéis
no me interesa ese quilombo
fatuo de los partidos,
no me agobiéis con tanto rollo
Entre mis prioridades no se halla la disputa
política, no quiero ser ningún útil bobo,
prefiero tener libre mi albedrío.
Este empecinamiento resulta ya enojoso.


XLVI (viernes) Soneto alejandrino

Comprendimos la lucha. Supimos del valor
de quedarnos en casa reprimiendo las ganas
de salir, de abrazar; que las cosas livianas,
las que antes no importaban, poseen el calor

que ilumina la vida. Soñar en derredor
los besos, las caricias hoy día tan lejanas,
levantarse y tomar el sol por las mañanas,
pasear por el campo y oír a un ruiseñor.
 
Estar con los amigos tomando alguna caña,
ir los lunes al cine, el sábado al teatro,
o a cenar por ahí, que ningún mal entraña,

y tomar unas copas, que gusta a más de cuatro.
No todo va a ser fútil en este tiempo adverso,
aquí estoy encelado con algún que otro verso.


XLVII (sábado) Romance

Ya se sale, ya se sale,
los del deporte primero,
es hora que, desde aquí,
también os dé algún consejo.
Chupinazo de salida.
Ay, Dios mío, ¡qué mareo!
Hay que estudiar los horarios
en un bonito panfleto,
comprobar la edad que tienes
por si eres grupo de riesgo
saliendo a caminar poco
y sin acompañamiento
no vaya a ser que un munipa
te castigue sin paseo.
Todavía es ventajoso
seguir conservando el perro
en vez de tener en casa
como mascota un conejo.
Tú que tienes bicicleta,
si sales de pedaleo
que sea de madrugada
de lo contrario habrá pleno;
guardarás una distancia
como de Madrid al cielo.
Si sales a pasear,
solo se puede mil metros.
Utiliza el GPS,
y cuida con los excesos,
pues la falta de costumbre
puede traer contratiempos,
no vaya a ser que te pases
y termines en el Ebro.
Ni treking, ni parapente,
ni fútbol, ni baloncesto
son deportes permitidos,
mucho menos el boxeo,
que consiste en poner de hostias
al contrario casi ciego.
Tan solo correr y andar;
y solo si es tu deseo,
tampoco es obligatorio
hacer deporte por huevos.
Puedes salir a la calle
con cautela, sin secretos
pues los guardias del balcón
han perdido ya su veto.
Ten paciencia, no te enfades,
ni te devanes los sesos,
confórmate con lo que hay
y suspira por el resto

XLVIII (domingo) Décima

Madres que permanecéis
en vuestra casa encerradas
sufriendo al no ser besadas
de hijos o nietos. Queréis
saber ya cuándo saldréis
de este encierro, esta prisión
que atenaza el corazón.
En vuestro día os deseo
felicidad, sin fiesteo,
con toda mi dilección.

Y aún seguiremos más

domingo, 26 de abril de 2020

COVID 19. Sexta semana recluidos


Esta sexta semana he seguido publicando cada día distintos poemas. El lunes fueron unas redondillas de cabo roto, el martes una décima, el miércoles un ovillejo, el jueves, al tratarse del Día Internacional del Libro, aproveche para variar un poquito introduciendo un microrrelato alusivo al tema entresacado de mi último libro Confidencias al cierzo, el viernes continué con un sonetillo, el sábado un soneto y hoy, domingo, unas quintillas. 



COVID 19


XXXV (lunes) Redondillas de cabo roto

Nos quedamos ahora en ca-
mientras se pasa este vi-
que nos ha entrado de Chi-
cuando menos lo esperá-

Una cosa tengo cla-
nos ha liado la vi- 
este peligroso bi-
que se ha colado con sa-

por todas partes de Espa-
y nos ha dejado hundi-
Ahora nuestra economí-
está peor que la de Á-


XXXVI (martes) Décima

No te levantas temprano.
Una ducha y desayuno.
¿Estamos hoy a veintiuno?
te preguntas tan ufano
mientras caminas lozano
por el pasillo. Vital
es saber la fecha actual
en que vives la condena
para salir de la trena
con paso firme y marcial.


XXXVII (miércoles) Ovillejo

¿Cuántos años vive el lince?
Quince
¿Algo más, añadirías?
Días
¿Y cuál es ahora tu estado?
Confinado

Llevas más de un mes varado
Y aunque esto es un sinvivir
vas a tener que seguir
quince días confinado.


XXXVIII (jueves) Día internacional del libro


Márketing

    Es un género que proporciona buenos dividendos tanto a corto, como a medio y largo plazo. A pesar de ser objeto de préstamo, está exento de prima de riesgo ya que las especulaciones y presiones de los mercados no influyen en su cotización. La variada composición de su cartera de títulos está dirigida a cualquier tipo de cliente, sin distinción de raza, edad o sexo, adaptándose a todas las economías e intereses.
     En su análisis, el balance siempre es positivo; el haber sobrepasa al debe y rara vez se produce el déficit. Ésta es la causa del alto rendimiento y estabilidad de este producto. Aunque se mueve entre ellas, en muy pocas ocasiones provoca grandes editoriales y, en su dilatada trayectoria, ha sabido adaptarse a los componentes más heterogéneos, incluidos los digitales. 
     Por todo esto, el libro siempre es un valor seguro.



XXXIX (viernes) Sonetillo

Hay que preguntarse cómo
este virus se ha extendido.
No sé, mas tengo entendido
que no lo contagia un gnomo,

Se comenta, con aplomo,
que, desde China salido,
por el mundo se ha expandido.
Estoy que me reconcomo.

¿Cómo es posible que un triste
virus cause tanto estrago
y al planeta entero ataque?

¡Qué monumental despiste!
En este momento aciago
el Corona nos da jaque


XL (sábado) Soneto

Tengo, no sé por qué, la sensación
que, en este enclaustramiento traicionero,
algo nuevo me tiene prisionero
pues siento un cuerpo extraño en el mentón.

¿Cuál es el móvil de esta desazón?
Estoy que miro, observo y lo requiero;
y a fuer de ser totalmente sincero,
admito que vislumbro la razón.

Porque veo una nueva pelambrera
que jamás en mi rostro se plasmaba
prolongando mi cana cabellera.

¿Será la causa el que antes me afeitaba?
Aunque, tal vez se deba al virus este
que desde China entró como la peste.


XLI (domingo) Quintillas

Aunque enciendas las bombillas
de la plaza del lugar
o busques en Las Antillas
no hay modo de vislumbrar
las malditas mascarillas

Como si fueran rosquillas
que todos quieren probar
o extremeñas perrunillas
no hay manera de comprar
las malditas mascarillas


Aunque corras de puntillas
algunos te han de ganar
pues te pondrán zancadillas
y no podrás alcanzar
las malditas mascarillas

Si recitas las quintillas
por la botica al pasar
y caminas en cuclillas
tal vez logres ojear
las malditas mascarillas

Las puertas y ventanillas
Visa en ristre hay que atacar
olvídate las lentillas
y ponte presto a agarrar
las malditas mascarillas

Suenan por fin campanillas
de la farmacia al entrar
y aunque te den seguidillas
recoge, sin defecar.
las malditas mascarillas


Y el encierro continúa

domingo, 19 de abril de 2020

COVID 19. Quinta semana varados




Otra semana más sin salir más que a dar mi aplauso para todos los que están haciendo que esto sea más llevadero y, especialmente, al personal sanitario que aguanta carros y carretas. Y otra semana que he seguido cumpliendo el objetivo propuesto. Estos son los poemas de la semana pasada.


COVID 19

XXVIII (lunes) Décima

Me afinco ante el ordenata
y entre rimas y otras flores
lo paso de mil amores
dando al personal la lata
mientras me tomo un cubata
tras otro. ¡Madre, que estrés!
-exclamo pedo después-
tanto lavarme las manos
se me van a quedar planos
los dedos y hasta los pies.


XXIX (martes)

¡Ya es catorce de abril! ¡Quién lo diría!
Llevo quietico en casa un mes y un día
Sin saber de verdad lo que acontece
¡Hoy es martes, joder! ¡Pero no trece!
¿Por qué me da un canguelo extraordinario
los días que vendrán del calendario?
Debiera darme igual, quitarle hierro,
olvidarme los días de este encierro.
Tenedme compasión y no contéis.
Todos iguales para mí seréis…
¡Catorce, veinticuatro, veintiséis!

XXX (miércoles)  Décima

Anteayer nos enteramos
que no se encuentran braceros
para trabajos camperos.
Es difícil lo entendamos
tal y como ahora estamos.
Pronto vamos a observar
nuevos “turistas” llegar
para hacer estas labores
¿Es que hay quien, de mil amores,
en paro prefiere estar?


XXXI (jueves) Romance 

Hay más gentes implicadas
que no reciben aplausos
y trabajan día a día
dando sin cesar el callo.
Voy a anotar una lista
con los que voy recordando
y, si se me olvida alguno,
dese, por favor, contado:
Camioneros, farmacéuticos,
repartidores, soldados,
periodistas, basureros,
recolectores del campo,
panaderos, pescateros,
nuestros fruteros de barrio,
reponedoras, cajeras,
dependientes de mercados,
taxistas y celadores,
limpiadoras sin descanso,
carniceros, policías,
carteros enmascarados,
agricultores que estáis
nuestras calles fumigando,
barrenderos, seguratas
y hasta el señor del estanco
que, aunque yo no fume nada,
tiene que estar como un clavo,
conductores de ambulancias,
el gremio de funerarios,
el resto de los obreros
que siguen en su trabajo
para que nada nos falte
y esto siga funcionando,
y aquellos que hacen posible
que continuemos cobrando.
Perdonad los que no estéis
aquí y ahora nombrados.
Sin embargo, ¿no es verdad
que el personal sanitario
es el que más está expuesto
de este virus al contagio?
Por eso todos los días
reciben esos halagos
que cada tarde a las ocho
con palmas les otorgamos,
aunque no sean los únicos
a quienes se deba darlos.


XXXII (viernes) Romance heroico 

Hay un colectivo al que nadie aplaude:
Los que permanecemos confinados
en nuestra casa. Somos mayoría
pero nadie nos tiene en cuenta, dado
que es una obligación obedecer
y no salir. Tenemos, sin embargo,
claustrofobia y el síndrome de Diógenes
porque ni la basura excarcelamos.
El miedo nos sustrae los sentidos
creyéndonos suspensos y acabados,
nos vuelve torpes cuando por cautela
con mascarilla y guantes nos tapamos
Hay que llevar la nota de la compra
cuando accedemos al supermercado.
para comprar el pan, la mantequilla,
la carne, las galletas, el pescado.
el azúcar, el vino, las lechugas,
las tónicas, la leche, los garbanzos
y el café. Y tener la precaución
de observar con el último vistazo
que no nos falta nada de la lista,
que estén todas las cosas en el carro.
Así pasan los días de monótonos,
con pocas diversiones y sin cambios
que hagan más llevadera la clausura.
Al final, a las ocho, los aplausos
y aunque esto se nos haga cuesta arriba
no tenemos opción. Aquí aguantamos.

XXXIII (sábado) Romance

Si te diriges igual
a la derecha y la izquierda,
las dos asumen tus tesis
y te otorgan su aquiescencia
porque creen, sin dudar,
que mamas su misma teta
y acusas a su adversario
de las acciones más negras.

Los de izquierda están seguros
que la derecha es siniestra,
que son corruptos sus líderes
y hay que echarlos a la hoguera
al contrario que los suyos
que son la crème de la crema.
Los lameculos de siempre
encubriendo la indecencia
asen los turiferarios
para perfumar la escena

Mientras tanto el otro bando
se mira el ombligo y piensa
que el ser de izquierdas comporta
engañar más de la cuenta.
Arriman después el carro
con el que aventar la mierda
del adversario mezquino
que no tiene puta idea.
Además, no albergan dudas
de que apoyas a la diestra.

Esto va por esos fachas
clama exultante la izquierda.
Por podemitas y rojos
va, proclama la derecha.
No ven en su ojo la viga
como el evangelio enseña,
pero con gran algazara,
observan la paja ajena.

Creo que bien no me explico
porque ninguno se entera
¿No ven que a ambos se dirige
idéntica reprimenda?
No se dan por aludidos
todos tienen omnisciencia.
¡Joder! Si es que los dos andan
como pollos sin cabeza.
  
Y tú que estás en el centro
de tan absurda contienda,
y, por no ser militante,
no tienes con nadie deudas,
y utilizas ambas manos,
pues con las dos te manejas,
e intentas poner cordura
en semejante refriega
entre tirios y troyanos,
y sientes mortal vergüenza
porque no quieres luchar
en esa ingrata pelea
Y mohíno te preguntas
¿qué hago en medio de la arena
con tantos trolls y fake news
de Señores de la guerra?

Aborrecido abandonas.
Te escabulles de las teclas.
Mandas a tomar por culo
el boli que tienes cerca
y acabas hasta los oeufs
de izquierdas y de derechas,

XXXIV (domingo) Soneto alejandrino

Algunos no se dan jamás por aludidos
Salen una y mil veces para no comprar nada
Primero a por el pan, más tarde la ensalada,
luego la sal. Y, en casa, los demás recluidos,

saliendo a los balcones. Porque a estos relamidos
les trae sin cuidado la pandemia liada
o que muchos se dejen la vida en la estacada.
Si se les recrimina, se sienten ofendidos.

La falta de empatía al personal ya aburre
Habrá que pasar esta cuarentena pidiendo
que de este mal quizás salga algún beneficio

Será precioso ver como el tiempo transcurre
entre música, libros y esperanza sabiendo
que otros tal vez se salven por nuestro sacrificio



Y otra más, por lo menos

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