sábado, 23 de marzo de 2019

No hay quinto malo

Ha vuelto a suceder. De nuevo he sido el ganador de uno de los premios de poesía Alcachofa Blanca de Tudela y Aceite Virgen Extra de Navarra, en la modalidad de este último. En esta ocasión, la forma obligatoria de los poemas eran dos liras, con la siguiente estructura de 7a11B7a7b11B7c11D7c7d11D, haciendo referencia en cada tipo a uno de los productos homenajeados; el vencedor no puede serlo de ambos. Es mi tercer galardón en este concurso, en 2015 fue el del aceite y en 2017 el de la alcachofa. Parece que se me da bien.

En total son cinco laureles, cuatro en poesía y uno en microrrelato,  los que me han sido otorgado durante estos últimos años en los que he dedicado parte de mi tiempo a la escritura. Cinco enormes satisfacciones, a pesar de la consciencia de que, en los concursos, lo que presentas gusta a una serie de personas que están en ese momento en el jurado, y a otras, dentro o fuera del él, les parece, en el mejor de los casos indiferente, y en otros no les gusta nada. Es algo completamente subjetivo, lo que no es óbice para que satisfaga al autor. 

En este caso, la satisfacción ha ido acompañada de un alto grado de emoción. No es para menos. El lugar donde se ha celebrado el ágape y la entrega de galardones, el comedor, era la habitación de mis padres, el mismo espacio donde, hace ya casi setenta y cuatro años, vine al mundo. Tres años más tarde, lo hizo mi hermano Julián. En aquel tiempo, era una casa de tres pisos, propiedad de mis abuelos, y en uno de ellos habitaban mis padres. Se trataba del número 32 de la entonces calle Sainz, Don Mariano.  Hoy es la sede de la tudelana Peña La Jota y la calle lleva el genuino nombre de la Rúa. 

A los postres de la cena, consistente en un típico menú en el que no faltó ni el aceite ni las alcachofas, leí mi poema, tras hacerlo el vencedor del de la alcachofa que, según me confesó reside en Segovia, pero es oriundo de Zamora. Y aquí tenéis las liras con las que logré un nuevo triunfo en este certamen: 

Armonía sutil

¿Sabor? ¡El de este aceite!
Con aroma de dioses y ambrosía.
Símbolo del deleite
y son del mediodía,
el óleo navarro tiene usía.


Y, no es por yo decirlo,
pero este Virgen Extra de Navarra
tiene el brillo del mirlo,
y el sol de la chicharra:
La armonía sutil de la guitarra.


12 comentarios:

  1. Enhorabuena Felipe, eres un artista. Tendrás que ampliar la vitrina para tanto trofeo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estos donde mejor se guardan es en la memoria. Gracias, cuñada.

      Eliminar
  2. Felicidades amigo Felipe, ahora dos cosas, que te quiten lo bailao, el premio ya no te lo puede quitar nadie, guste a unos o no a otros, otra cosa que quiero decir es que no te voy a negar que verduras tenéis para dar y tomar, además de estar muy ricas, pero de aceite ya es otro cantar, por cierto un poema que con eso de la guitarra y eliminando eso de Navarra y poniendo Jaén o Córdoba hasta te lo podemos robar 😜😜😜😜😜.

    Saludos y Felicidades artista

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya te comenté un día, Emilio, que en el tema del aceite, nos faltará cantidad, en cuanto a calidad aseguro que se puede codear con los muy buenos, por no decir con los mejores. En cuanto a los premios, ya sbes que esto no es una carrera en la que hay alguien que gana por llegar el primero, aquí es subjetivo de quienes otorgan los premios, pero, lo que dices, la satisfacción no hay quien te la quite. Habrá que buscar algo que rime con Jaén o Córdoba. Un saludo.

      Eliminar
  3. La palabra ''enhorabuena'' se queda pequeña para tanto arte, tienes un don y te superas continuamente, muchas felicidades Felipe!

    ResponderEliminar
  4. ¡Enhorabuena! Eres un máquina y muy buen escritor, te lo mereces. ¡A por el sexto!

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, chipionera, con lectores así es fácil venirse arriba. Un muy cordial saludo.

      Eliminar
  5. Desde muy lejos, me alegra sumarme a las loas. ¡Un abrazo, Felipe!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aunque sea desde muy lejos siempre son bien acogidas, y no porque sean loas sino por ser las palabras de un amigos. Muchas gracias, Esteban.

      Eliminar
  6. Llego tarde pero llego.
    Enhorabuena Felipe, esta claro que no se te resiste ninguna estrofa clásica.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fruto de la constancia. Gracias, Chelo, sobre todo por tu abrazo. Ya ves que yo también contesto algo tarde.

      Eliminar

Tu comentario es bien recibido aunque sea anónimo. Muchas gracias por tu atención.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...