sábado, 20 de diciembre de 2014

Una de toreros

El tema taurino, de unos años a esta parte, se percibe calentito y la Fiesta Nacional entró en capilla, hace ya tiempo que está de capa caída y son muy pocos los que le echan un capote. Personalmente, no me siento ni taurófilo ni taurófobo, más bien indiferente, vamos que el tema lo veo desde la barrera. En mi poco autorizada opinión, la "fiesta" no precisa de muchos bajonazos para doblar las manos; carece de suficiente trapío para estímular la querencia de las nuevas generaciones que en su momento dieron la espantá dedicándose al acoso y derribo y entienden por "casta" a otra muy distinta de la de los bureles que se prueba en las tientas. Los que se consideran aficionados  ya pueden atarse bien los machos, estar al quite, bregarse, embraguetarse, cargar la suerte y coger el toro por los cuernos, entrando al trapo en corto y por derecho, sin escurrir el bulto; de lo contrario, con las últimas estocadas hasta la bola, recibidas en todo lo alto, debido a las decisiones de Canarias y Cataluña, les va a coger el toro, recibiendo un revolcón e incluso una cornada. Si el tiempo no lo impide y con permiso de la autoridad, a la "fiesta" le ha llegado la hora de la verdad y, aunque se crezca en el castigo, poco le resta para, en la suerte suprema, recibir la puntilla y estar para el arrastre .

Plaza de toros de Tudela

A pesar de todo esto, si durante los festejos de la feria de Tudela estamos en la ciudad, suelo acompañar a mi mujer, que sí es aficionada. Me entretienen los comentarios, el ambiente, los pasodobles, la música de los gaiteros y la merienda. De lo que sucede en el ruedo paso olímpicamente y, a las primeras de cambio, doy un quiebro e inicio una nueva faena en la que me encanta el brindis.

En esta inclinación de mi mujer supongo que alguna influencia tendrá su herencia familiar ya que el padre de su abuela paterna lo era también de los diestros navarros Julián e Isidro Marín, aunque éstos de madre distinta. La numerosa prole de Bernabé Marín estaba compuesta por diez hijos habidos con Matías Magaña, su primera esposa, y ocho con Amalia Arnedo, la segunda. Nada más y nada menos que dieciocho vástagos. ¡Qué tiempos aquellos!


Julián Marín Arnedo (1920-2000)

Julián Marín Arnedo, el león navarro
Julián Marín Arnedo. Nació en Tudela el catorce de octubre de 1920. Tomó la alternativa en Pamplona el siete de julio de 1943 con Pepe Bienvenida y Manolete. Gozó de gran cartel en Barcelona y Valencia, donde cosechó sus mayores triunfos. Sin duda ha sido el torero de a pié más destacado y popular que haya dado Navarra. Según cuentan, de reconocida valentía, impavidez y arrojo.

Se codeó con los mejores toreros del momento: Manolete, Bienvenida, Cañitas, Arruza, Domingo Ortega, Armillita etc., en fin, con todos los grandes. Toreó también dos temporadas en Colombia y Venezuela.

Tras cortarse la coleta en 1953 abrió, contiguo al Hotel La Unión, un negocio de bar al que puso por nombre La Bolera debido a las pistas que tenía para este juego. Tuvo un gran éxito y allí recalaban todos los artistas, toreros  y amigos que pasaban por Tudela. Había así mismo un salón de baile que frecuentábamos los jóvenes los domingos para lo que hoy sería ligar; entonces no se salía los sábados. Se cerró por jubilación del propietario en 1975 y hace ya muchos años que tanto La Bolera como el Hotel La Unión desaparecieron construyéndose un bloque de viviendas en el solar en el que se ubicaban.

A partir de entonces llevó una vida de lo más apacible pero, trascurridos algunos años, una larga enfermedad lo dejó postrado y el día nueve de diciembre del año 2000 falleció en la residencia de ancianos de San Adrián. Fue enterrado en nuestra ciudad.


Isidro Marín Arnedo (1926-1991)

Isidro Marín Arnedo
Isidro Marín Arnedo. Nació también en Tudela el quince de mayo de 1926. Su hermano Julián le dio la alternativa en Pamplona el día once de julio de 1951. Cosío al referirse a él lo califica como torero valiente, bullidor, con mucho arte y una gran voluntad. La fatalidad se cruzó en su camino y el quince de agosto de 1952 sufrió una gravísima cornada en Játiva que le seccionó las venas safena y femoral y lo tuvo entre la vida y la muerte varios días. Una segunda cogida casi tan grave como la anterior lo alejó de los ruedos. Fue un diestro sin suerte.

En noviembre de 1957, dando pruebas de una gran solidaridad, emprendió una marcha a pié desde Pamplona a Valencia pidiendo donativos en favor de los damnificados por las graves inundaciones habidas en esa capital.

Se retiró en 1961, trabajó en un matadero industrial de aves en Tudela y durante algunos años fue doblador del encierro en Pamplona donde falleció el once de diciembre de 1991.

En la actualidad, estos toreros, cuyos aniversarios de muerte se han cumplido durante este mismo mes, son prácticamente desconocidos pero, hasta hace bien poco tiempo, en Navarra los Marín eran un referente; tanto como hoy día lo es el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza. A mi suegro todo el mundo le llamaba Marín, a pesar de ser su segundo apellido, y a mi mujer, días pasados, todavía alguien la llamó "Marina". 


En mi familia, las aficiones taurinas han concluido con mi cónyuge puesto que mis hijos no las han heredado, más bien se declaran antitaurinos y su relativo parentesco con los toreros les trae sin cuidado. Por ende, de la forma que yo más disfruto de estos animales es en estofado. El rabo de toro con verduritas es un plato digno de la mesa más excelsa.

20 comentarios:

  1. Como a ti, me gusta ver el toro en un buen plato acompañado de un buen vino, no me importa que sea de tu zona, aunque bien visto para comer ese planto tan rico hay que matar al toro, ¿no estaremos hablando de lo mismo?, son las incongruencia de la vida, queremos defender al toro de que lo maten, pero no nos importa matarlo para comérnoslo. Lo que me repatea de los llamados "animalistas" es que tengo dudas de que defiendan con la misma fuerza a las personas, niños sobre todo, que pasan hambre, que son desahuciados con sus padres, o que mueren en otros países.

    Un abrazo y feliz día de Navidad.

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    1. En tu segundo párrafo has dado en la diana. Estoy hasta la boina de esos defensores a ultranza de los animales que no sienten la menor empatía ante sus semejantes. El caso palpable lo hemos tenido con el perro Scalibur ¿Cuantos de esos acérrimos defensores del animal hubieran estado dispuestos a cuidarlo ante el mínimo riesgo de contagiarse del ébola? y ¿¡alguno de ellos se hubiera a atrevido a cuidar de Teresa? ¡Cuanta hipocresía tenemos! Ahora, a sabiendas, utilizando los símiles taurinos, a toro pasado, quizás alguno... Un abrazo y que pases buenos días y disfrutes de los nietos.

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  2. Yo, una vez al año, acompañaba a Marcos en San Lorenzo, fiesta de Huesca. No soy aficionada, me dan pena, lo paso mal, pero reconozco que sin la fiesta no existiría la raza y viven muy felices hasta que les llega la hora, que en realidad son diez minutos en los que se defienden como lo que son, bravos. Besicos.

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    1. Tienen una vida placentera y una muerte cruel. Otros animales, por el contrario, tienen una mala vida privados de libertad y una muerte más plácida. Quizás el mal está en hacer de la muerte un espectáculo, pero si consideramos esto, mejor apagamos la tele y no vemos los telediarios. Un beso

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  3. Que bien documentado estas de los Marines. Dos que duermen en el mismo colchón...................Efectivamente, lo mejor de los toros: La merienda al son de los pasodobles de nuestra banda de música.

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    1. Por lo menos para los que no somos taurinos así es.

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  4. Soy antitaurina aunque normalmente no soy "anti" nada. No puedo con el sufrimiento de un ser vivo.
    "La Navidad forma parte de esa niñez que conservamos en nuestro corazón, y que renovamos cada año aunque sea en secreto” Katy
    Felices fiestas junto a los tuyos. Un cálido abrazo navideño para ti y los tuyos.

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    1. No sólo la sangre produce dolor, Katy, hay muchas formas de sufrimiento y la vida que llevan algunos animales es bastante menos placentera que la de los toros. Y de las mascotas también hyabría mucho que hablar. De todas formas, el espectáculo sangriento tampoco es de mi agrado.

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  5. Me ha encantado conocer la historia de toreros que llevan mi mismo apellido. Yo soy aficionada ferviente, mi padre lo era, fue crítico taurino y tenía un programa dedicado a los toros en la radio, mi marido fue un gran aficionado y de mis hijas la pequeña me sigue y vamos juntas a la plaza. Soy defensora de la Fiesta. Un abrazo

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    1. Respeto a quienes son aficionados como a los que no lo son, tan sólo pongo el pero del espectáculo de una muerte sangrienta. El sufrimiento de algunos animales que tienen una muerte más "pacífica" no parece preocupar mucho a los antitaurinos. Julián Marín fue uno de los grandes, era sobre todo un gran matador. Abrazos.

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  6. A mí nunca me gustaron los toros, era mi padre el que disfrutaba con "la fiesta", sólo por eso los veo con con otros ojos.

    Un abrazo Felipe.

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    1. Cada uno tiene sus motivos, lo importante es respectar a las personas al menos tanto como a los animales, cosa que algunos parecen olvidar. Un cálido abrazo con mis mejores deseos.

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  7. Interesante entrada sobre aquellos diestros tuledanos y sobre la Fiesta Nacional y su mundo, tan particular que hasta su propia jerga tiene.
    Muchas gracias por su felicitación que hago mía y extiendo a los suyos.
    Feliz Navidad, amigo Felipe.

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    1. Efectivamente tiene su propia jerga de la que me he aprovechado para esta entrada. Feliz Navidad

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  8. No me gusta nada el espectáculo montado alrededor de los toros, ni tampoco degustarlos en la mesa... Sospecho que soy antitaurina en todos los sentidos...
    Abrazo!

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  9. Querido Felipe:
    No se como entrar en el siguiente post de felicitación, así que te dejo aquí mis mejores deseos para estos días (con un poco de retraso) y para que el Nuevo Año 2015 te depare paz, amor y salud en compañia de tu familia y de los amigos que aprecias.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Amiga Chela, no habilite los comentarios en mi felicitación porque se trataba simplemente de eso, mis deseos para estos días. Gracias por los tuyo y perdona las molestias.

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  10. ¡Caramba Felipe!
    Tu mujer taurina y su marido...indiferente. Me lo imagino aplicado al fútbol y no me calza, porque mi esposa es capaz de preguntar a dos minutos del final del partido decisivo de un Mundial, ¿quienes juegan?

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    1. Sucede muy a menudo. Ya sabes, polos opuestos se atraen. Un abrazo

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