miércoles, 30 de enero de 2013

El Ebro vino furo

Ebro  "furo" por El Bocal

Las nieves y lluvias generalizadas durante los días de la segunda decena del mes de enero han provocado un rápido deshielo y como consecuencia de ello, tal como estaba pronosticado, el desbordamiento de numerosos ríos entre ellos el Ebro a su paso por nuestra Ciudad. Se inició con una especie de ensayo general y el lunes día 21 alcanzó su punto álgido. Se temía que la situación se complicase más todavía, sin embargo la crecida no ha sido tan espectacular como otras anteriores cuando los diques de contención no resistían los embates del agua.

El Paseo del Prado

¡Ebro baja furo! se dice en Tudela cuando nuestro río discurre tan embravecido como en esos momentos. Y no decimos el Ebro o el río Ebro, sino Ebro a secas. Suprimimos el artículo personificándolo. Es que nuestro río es  el vecino y el amigo de toda la vida. Y baja “furo” que, según la Real Academia de la Lengua que clasifica esta palabra como un regionalismo de Navarra y Aragón, significa furioso, fiero.

De todas maneras, estas avenidas estacionales nos recuerdan  que nuestro río sigue estando vivo y vigoroso y producen otras “riadas”: las de los curiosos o “aldragueros” (otro regionalismo) que en todas ellas nos acercamos para observarlas.

El Paseo del  Prado comienza a inundarse

En las crecidas tienen un papel primordial los afluentes de la margen izquierda como Zadorra, Ega, Arga y Aragón por lo que las puntas más elevadas se dan en Castejón y la ribera tudelana, aunque también se ven afectadas las zonas ribereñas hasta Zaragoza. Recordemos el dicho : Ega, Arga y Aragón hacen al Ebro varón.

Paseo del Prado.  (Foto: Jesús Marquina)

Las crecidas del río y su desbordamiento han sido consustanciales a Tudela. Ya en 1515 la hacienda de la Ciudad recaudó un impuesto especial de 2.250 libras para reparación de los daños de las riadas que eran frecuentes y devastadoras.

La primera crecida documentada de la que tenemos noticias sucedió en febrero de 1643 y fue catastrófica para las ciudades de Tudela y Zaragoza. También fueron importantes las de 1787, 1871, 1874 y 1878. Hay que destacar la sufrida el 14 de marzo de 1930 en la que el agua alcanzó un gran nivel y su caudal fue de 3.805 metros cúbicos por segundo.


Tudela desde Traslapuente con el Ebro creciendo

A partir de 1950 la Confederación Hidrográfica del Ebro viene registrando los datos de las avenidas. De entre ellas he entresacado algunas por su importancia en el punto de observación de Castejón, diecisiete kilómetros aguas arriba de Tudela: En diciembre de 1959, enero de 1981 y abril de 2007 se superaron los 2.200 metros cúbicos por segundo. En Febrero de 1952 y de 1978, diciembre de 1980 y febrero de 2003 pasaron de los 3.000 metros cúbicos por segundo. En noviembre de 1966 llegaron a 4.050 y en la mayor de todas, en enero de 1961, se alcanzaron los 4.950 metros por segundo. El agua cubrió todos los campos haciendo verdaderos estragos dejando incomunicada la Ciudad quedando empantanados el barrio de la Magdalena y sus aledaños.

En la calle Verjas comienza a aflorar el agua 

En la de este año, el caudal del río llegó a los 2.235 metros cúbicos por segundo con una altura de 7,46 metros sobre el nivel habitual, si bien actualmente, al paso por nuestra ciudad, se producen menores daños que antiguamente puesto que el río aquí está muy encauzado. La canalización producida por los diques ha sido la causa que ha evitado que las calles de Tudela se aneguen como sucedía antaño. En esta ocasión solamente hemos visto una leve inundación de las calles Verjas y Huerto del Rey.


El  Paseo del Prado el día después

La vieja estampa del pontón de Patolea, que cobraba 40 duros al día por sacar a los vecinos de sus casas,  navegando cual góndola veneciana por nuestras calles de San Julián, Verjas, Huerto del Rey,  etc. pasó a la historia. Solamente nos queda el recuerdo y algunas fotografías que hicimos cuando estábamos muy lejos de peinar canas. 

14 comentarios:

  1. Tengo una serie de fotos del Ebro a su paso por Zaragoza de esta riada, pensaba haberlas publicado, pero ya se han quedado en el tintero. Las tuyas son realmente espectaculares.
    Lo de furo, creía que era solamente de Aragón, pero observo que también se da en Navarra y te has olvidado una que es Álava.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Emilio, Tudela y Zaragoza en el hablar se llevan el canto de un duro. Un saludo

      Eliminar
  2. No imaginas cómo me tranquiliza, además de ilustrarme, las noticia de ese Ebro furo. Las noticias televisivas suelen ser casi siempre alarmantes, por lo que me alegro que no haya sido tal el riesgo y que poco a poco todo vuelva a su ser.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes toda la razón, las noticias que facilitan los medios de comunicación suelen ser muy alarmistas, luego se ven empequeñecidas. Un abrazo

      Eliminar
  3. Os habréis llevado un buen susto con esto de la crecida. Aunque parece que, después del susto, "la sangre no llegó al río" (nunca mejor dicho).
    Yo tengo más miedo al agua que al fuego.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo que si te puedo garantizar es que se trata de un verdadero espectáculo gratuito que goza de muchos espectadores. Saludos

      Eliminar
  4. Era de esperar de la forma que nevó y después llovió, menudo espectáculo tiene que ser. Ha nevado mucho y va a seguir. Tus fotos son muy esclarecedoras. Besicos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues por aquí la nieve la vemos en la tele. Besos

      Eliminar
  5. Hola amigo!!!! La foto de la calle Verjas es impresionante, me gusta mucho.
    No me extraña que furo baje porque con las pedazo nevadas que han caído!!! Besos mil.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues esa calle era digna de verse cuando las riadas fueron espectaculares, claro que para los que viván en ella no era muy agradable. Besos

      Eliminar
  6. Al oir la noticia me acordé de ti pero se me fue el santo al cielo y no te dije nada, ahora me tranquiliza el leerte.
    Las fotos espectaculares, como siempre.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mientras los diques aguanten aquí no se producirán grandes males. La inundación del casco antiguo es c0ausada por la subida del nivel de los dos ríos que discurren soterrados por debajo de la ciudad y que desembocan en el Ebro.

      Eliminar
  7. Bueno, por lo menos no ha pasado a mayores. De riadas esta tierra mía sabe bastante. El Turia y el Júcar, cuando se ponen furos, también son temibles.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que el agua es difícil de combatir y cualquier río e incluso barranco puede causar una tragedia.

      Eliminar

Tu comentario es bien recibido aunque sea anónimo. Muchas gracias por tu atención.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...