viernes, 27 de abril de 2012

Una tarde en Tomelloso

Después de nuestra visita matinal a Campo de Criptana, una vez terminada la comida, nos dirigimos a la vecina ciudad de Tomelloso, en Ciudad Real, para pasar la tarde. Por el camino, el manto de nieve deja asomar las encinas o carrascas y oculta los matorrales autóctonos compuestos de tomillos, romeros y espliegos.

En las cercanías de la población, la nieve ha desparecido por completo dando la impresión de que solamente ha llovido con intensidad. El terreno árido, rojizo, se completa con grandes plantaciones de vid, en secano de cepas rasas. Vemos unas chozas circulares de piedra en los campos que llaman nuestra atención por su extraña forma. Dejamos a nuestra izquierda la Sociedad Cooperativa Vinícola Virgen de las Viñas, que es en la actualidad la bodega más grande de Europa y la segunda del mundo, y nos dirigimos a visitar el Museo del Carro.

Museo del carro

Se trata de un amplio edificio en cuyo interior se encuentra todo lo relacionado con labores del campo desde carros agrícolas hasta aperos y herramientas. En el patio se encuentran unas grandes tinajas de barro de las que se hacían en Villarrobledo para guardar el vino con una capacidad de cuatro mil e incluso nueve mil litros.

La joya de este museo, que acapara poderosamente nuestro interés, es la fiel reproducción de un bombo, esa extraña construcción en la que nos habíamos fijado durante el camino. Es de grandes dimensiones y está levantado con todos lo elementos tradicionales y guardando las proporciones y distribución de los auténticos que inundan la comarca manchega. Edificado con lachas de piedra sin ninguna argamasa, sus paredes son muy gruesas y posee una cúpula preciosa, una puerta con arco de medio punto y chimenea.

Exterior del bombo

Su bóveda perfecta

A continuación vamos al centro de la ciudad y penetramos en La Posada de los portales, sita en la Plaza de España, junto al Ayuntamiento, construida en el siglo XVII como albergue de viajeros y de sus caballerías. Actualmente sirve como sala de exposiciones en sus tres alturas y en la planta baja se conserva todavía la chimenea de la cocina. Destaca este edificio sobre todos los de la plaza, un tanto irregular en cuanto a edificaciones, en la que también se ubica la iglesia parroquial.

La posada de los portales

Por las calles observamos, a ras de suelo en las aceras, los huecos de los respiraderos de las bodegas existentes en numerosas casas de la ciudad, lo que da idea de lo que la industria vinícola representa para sus habitantes.

No podíamos obviar nuestra visita al Museo de Antonio López Torres, maestro de su sobrino el pintor del hiperrealismo español Antonio López García. Algunos cuadros me causan muy buena impresión. No soy un experto, pero se distinguir aquello que me gusta y lo que no.

Damos un pequeño paseo y retornamos a la Plaza de España donde nos reconfortamos con unas cervezas en el vetusto Casino San Fernando, junto a la iglesia,  mientras dos empleadas de una conocida empresa de seguros tratan de colocarnos una póliza.

Plaza de España con el casino y la iglesia.

La tarde llega a su fin. Los dorados rayos, oblicuos,  del sol dan un tono bermejo a la fachada de la iglesia de la Asunción. Desde lo alto del blanco edificio del Palacio Municipal, el reloj nos indica inexorablemente que nuestro tiempo de estancia en la ciudad ha concluido. Tras una corta espera, aparece nuestro autobús para conducirnos al hotel en Ossa de Montiel, donde nos espera la cena y un descanso reparador. 

lunes, 23 de abril de 2012

El legado

Allí estaba el cofre. Sobre el mueble en el que guardaba su colección de vinilos. Incitándole constantemente a romper los sellos y escudriñar sus entresijos. No debiera ceder a la tentación de desvelar sus arcanos tan celosamente guardados.



Nadie en su familia había osado hacerlo. El mandato llegó hasta él intacto, incólume, inalterado. A pesar de las dificultades. Recordó el desasosiego y los esfuerzos de su padre aquella noche aciaga en que, a consecuencia del frío y los hielos invernales, las tuberías del agua reventaron. ¡Ni una sola gota penetró dentro del arca! Él mismo había tenido que luchar denodadamente para evitar que el fuego, prendido a consecuencia de aquel maldito cigarrillo, calcinara su herencia. 

¿Cual era el misterioso contenido de la caja? Ignoraba a qué conducían todos aquellos desvelos ancestrales por mantener ileso tan insólito y sigiloso legado. ¿Merecía la pena seguir la tradición? Su cometido era transmitir íntegra esta encomienda a sus descendientes. No era fácil de asimilar. Sin embargo, inmerso en un mar de dudas, tomó su decisión.


Felipe Tajafuerte
2012

jueves, 19 de abril de 2012

El volatín

Aunque antiguamente la ceremonia del Volatín se celebraba al mismo tiempo que la de Ángel, desde hace ya muchos años tiene lugar el Sábado Santo, es decir, el día anterior.


Este evento es de menor relevancia que la Bajada del Ángel y está dirigido especialmente a los niños.


Dicen los cronicones que este acto tan tudelano data del siglo XVI aunque documentalmente su constancia es desde el año 1732 en el que se compraron materiales para su realización. Se trata de una función de carácter religiosa popular que escenifica el ahorcamiento de Judas de una manera muy sui generis. El escenario es el mismo de la Bajada del Ángel, en la Plaza de los fueros, la Plaza Nueva para los tudelanos.


En uno de los balcones de la primera planta de la Casa del Reloj, a las diez de la mañana, previa lectura de un pregón por un personaje de relevancia para la ciudad, se coloca un muñeco articulado de madera, vestido de forma estrafalaria, con un petardo en la boca a modo de cigarro puro. Al estallido de éste, el pelele comienza a ser zarandeado una y otra vez de tal forma que los ropajes quedan hechos jirones y caen al suelo.



Comienza a arder el puro


Desde los balcones del tercer piso comienzan a llover balones, globos, caramelos y otras chucherías que hacen las delicias de los niños de 16 a 40 años, ya que los pequeños a quienes en realidad van dirigidos no osan penetrar en tal círculo.

El estallido



Este año la plaza estaba abarrotada de público de todas las edades. Lucía el sol aunque la temperatura era fresquita. Acorde con la situación, el volatín vestía de pordiosero.


Zarandeado hasta rasgar las vestiduras


Me gusta escuchar los pregones, suelen ser muy sabrosos, pero es difícil poder oír nada coherente con semejante bullicio. De entre todos ellos, recuerdo con agrado uno de los más castizos realizado por Luis María Marín Royo que tuvo la amabilidad de hacérmelo seguir y que publico a continuación porque creo que no tiene desperdicio. Dijo así aquel 19 de marzo del año 2003 en que fue nombrado pregonero del Volatín:

Tratando de coger los balones y globos

¡TUDELANOS!,  PAISANOS Y AMIGOS:



Un año más nos hemos reunido aquí para ver algo muy nuestro, un año más el Volatín va a dar volteretas, "VOLTETAS" las llamamos en Tudela y así me gusta decirlo. ¡Ojalá! Que el "MUÑACO"  no se caiga y se "ESTOZOLE", ni se de un "ZARRAPOTÓN", quedando "DESPANZURRAU" en la "CERA".


Este año tiene un algo especial, es como su puesta de largo, ya que como sabéis esta celebración tan tudelana, ha sido reconocida y declarada fiesta de interés turístico nacional. A partir de este año el Volatín, esta "PAVADA" tan nuestra, se ha convertido en una seña de identidad de los tudelanos en toda España.


Aunque unos dicen que el Volatín data del siglo XIV, otros del XVI y otros del XVII a nosotros nos da igual, es nuestro y como nuestro lo queremos. Nosotros somos tan "LLEVACONTRARIAS", que un espectáculo que se monta, como para que odiemos a su protagonista, lo llegamos a sentir como nuestro y nos enorgullecemos de él. ¡Qué más nos da, de que siglo sea! total nadie de los que estamos aquí vivíamos en aquellos tiempos.

Dicen los historiadores, esos ratones de biblioteca, rancios, que terminan todos con gafas de "CULO DE VASO" y polvo en las pestañas, que el ahorcamiento de Judas se celebra, o se celebraba hace años, en muchos pueblos de España; ¡A nosotros, nos van a contar!, el nuestro es el bueno, el más antiguo y el mejor y además "PA QUE SE AMUELEN", aquí no ahorcamos a nadie, "ZARANDIAMOS" "ZARRAPOTIAMOS" y "VOLTETEAMOS" el "ESPANTAJO" hasta que se queda "ESGARRINGLAU"y encima "PA MÁS RISIÓN" le ponemos un puro.
Y es que en Tudela somos diferentes. ¿Puede haber un pueblo más especial que el nuestro? Aquí, los "HELAOS" se "REGALAN"; los coches no atropellan, "COGEN"; los balones y pelotas se "ENCALAN" y la "CHUCHA" no es la perra hembra del chucho, sino el barro. ¿Saben los forasteros que son "CAFARELES", "PICHORRADICAS", "ZARRAPOLLERAS", "MANDARRA" o "REVÍSCULA"? ¡QUIO, QUE PAVOS! ¿Cómo lo van a saber?
Pocas, son las veces que nos reunimos tantos y menos las que todos estamos tan unidos. Las tradiciones son las cosas que más nos unen a todos, aquí venimos guapos y feos, bajos y altos, pobres y ricos, todos sentimos el Ángel y el Volatín como nuestro, todos recibimos un baño de tudelanismo, cuando hacemos lo que nuestros padres y antepasados llevan tanto tiempo haciendo. Yo os pediría, que sigáis acudiendo y que inculquéis a los hijos las tradiciones. Como dijo desde este mismo balcón un buen amigo y un gran tudelano, que este año pasado nos ha dejado, Victoriano Bordonaba Castel Ruiz: “Guardad todo esto en vuestro corazón, como guardáis el huevo dentro de la "CULECA"
Por último y como «de bien nacidos es ser agradecido», quiero testimoniar al Ayuntamiento y a la Orden del Volatín, mi agradecimiento, y decirles que es para mi un honor el ser hoy el pregonero de este acto tan tudelano.
Como no quiero ser un "CANSALMAS", nada más, a todos los "MUETES" os digo, que no seáis "CHURRUTEROS" y disfrutad hoy con el Volatín y mañana con la Bajada del Ángel, ceremonia todavía más bonita e importante. A los mayores que no seáis "REPIJOTEROS" y "CAGANSIAS" y les dejéis los balones a los críos.
FELICES PASCUAS A TODOS.

domingo, 15 de abril de 2012

Inmigrante


Viniste, como todo lo exótico, de un país lejano. Tímidamente, con paso menguado, cual polizón de versados rapsodas o flash fulgurante de paparazzis del léxico.  Te hiciste un hueco entre nosotros, aun siendo un perfecto desconocido. Ocupas poco espacio. Tu pequeña estatura no nos causa ningún enojo ya que no eres un gigante que pueda hacernos sombra, cosa muy conveniente en un país que tiene por bandera la envidia. Tus medidas no son espectaculares a pesar de tener cierta  semejanza con las de las modelos, aunque invertidas: cinco, siete, cinco. Tus intenciones son benéficas, no buscas comparaciones ni competencias, no quieres restar nada sino añadir expectativas más amplias a nuestro parnaso. Hasta el nombre tienes breve: Haiku


Felipe Tajafuerte
2012


Dedicado con mucho cariño a mi amiga Chelo, matemática descubridora de haikus

lunes, 9 de abril de 2012

La bajada del Ángel


La mañana en Tudela ha salido con nubes y claros, fresca, muy fresca a causa de la cercana nieve del Moncayo. Nos dirigimos a la Plaza nueva. El numeroso público va copando los mejores espacios para no perderse detalle. Me voy abriendo paso y creo haber encontrado el lugar idóneo para presenciar la representación.


En la Casa del reloj, éste señala las nueve menos diez.  Queda tiempo. Un templete en el centro del edificio  indica el lugar por donde efectuará su aparición el Ángel y una gruesa maroma atraviesa la plaza desde allí hasta a la fachada contraria, donde unos operarios se afanan en los últimos preparativos.

Las nueve. La procesión ha salido en estos momentos de la catedral. Vemos al Ángel, un niño de siete años, esperando en uno de los balcones laterales. Se escuchan redobles de tambores y timbales. Aparece ya la cabeza de la procesión: banderas, estandartes, los alabarderos de San Juan vistosamente ataviados y, por fin,  la imagen de la Virgen con la cabeza cubierta con un velo negro; el santísimo bajo palio y las autoridades civiles y religiosas.

El numeroso público expectante

Poco a poco la Virgen, dejando atrás el cortejo, va colocándose debajo de la cuerda y avanza hacia nosotros, donde ésta se encuentra más cercana al suelo. Se escucha por la megafonía el relato de la resurrección del evangelio de San Juan. Las nueve y cuarto. Se abren las puertas del templete y el niño se lanza al vacío colgado de una nube de algodón. De su espalda sobresalen dos blancas alas. Se santigua y lanza unos papelitos llamados aleluyas. Poco a poco se va acercando a la sagrada efigie. 

Se abren las puertas y sale el Ángel

El Ángel acercándose a la Virgen cubierta por el velo

He calculado el sitio perfecto, a escasos tres metros del lugar del encuentro. El niño, el Ángel, se sitúa sobre la cabeza de la Virgen. Se santigua tres veces. Despoja las horquillas del manto, lo toma con la mano y su voz se escucha con claridad en medio del un silencio sepulcral:
 ¡¡ Alégrate María, porque tu hijo ha resucitado!!
A los tudelanos se nos ponen los pelos como escarpias, mientras un escalofrío de emoción nos recorre de los pies a la cabeza.

El Ángel se acerca

Tomando el velo
Se lo echa sobre el hombro














Sujeta el manto con la boca, lo voltea sobre su hombro, colocándolo entre las alas. Un atronador aplauso da rienda suelta al entusiasmo en tanto suena la música.  

El Ángel retrocede después de quitar el velo

Poco a poco, mediante la cuerda más delgada que ha servido para dirigirlo, el Ángel va retrocediendo hacia el templete que simula las puertas del cielo.  Encoge sus pies y se sitúa dentro. Las puertas se cierran inmediatamente.


Poco a poco se va acercando al punto de partida

Se gira para tomar la posición de entrada

El acto ha durado poco más de cinco minutos. Instantes después se forma de nuevo la procesión, esta vez con el Ángel que porta una bandera y la Virgen con la cabeza descubierta. Se dirigen, por distintas calles de las que llegaron a la plaza, de nuevo a la catedral, donde tendrá lugar la misa y el niño recibirá la primera comunión.

La procesión
El Ángel
La Virgen














Esta sencilla y emotiva ceremonia que tiene ya más de seis siglos de antigüedad se celebra en Tudela el domingo de Pascua de Resurrección. Desde finales del siglo XIII o principios del XIV seis niños vestidos de ángeles, "a los cuales se les daba confituras", acompañaban al Señor en la procesión hasta que en 1663 se modificó por la forma en que actualmente la conocemos con muy pequeñas variaciones.


El Santísimo bajo palio. Detrás los timbaleros municipales

Tenía lugar en la Plaza Vieja, llamada antes de las Verduras y luego de Santa María,  hasta 1851 en que se trasladó a la Plaza nueva, denominada entonces de la Constitución.  En 1854 se sustituyó la vela que portaba el Ángel por una banderita para evitar que se incendiase la nube. En 1822 se construyó el primer templete, sustituto de las cortinas de las cuales surgía el Ángel, que fue repintado en los años 1937, 1985 y 2010.

Los alabarderos de San Juan tornan a su sede

El año 2008 el Ángel fue encarnado por una niña por primera vez en la historia. La elección del niño o niña tiene su dificultad añadida puesto que tiene que encajar en el antiquísimo corsé que lo sujeta a la maroma. También el horario ha sido modificado en dos ocasiones. Hasta 1950 este evento ocurría a las seis de la mañana, ese año se retrasó a las siete y desde abril de 1956 se fijó para las nueve. En 1922 el anclaje de la maroma tuvo que variarse oblicuamente hacia la izquierda para salvar el kiosco de la música que se había instalado el año anterior en el centro de la plaza.  La actual soga data de 1884 y costó 45 duros. 

La soga pende del templete una hora más tarde

A lo largo de los siglos se ha dejado de celebrar en contadas ocasiones. La primera de 1809 a 1813 por la francesada, la segunda en 1869 debido a una gran nevada, tampoco tuvo lugar de 1932 a 1936 a causa de la la guerra civil y por último en 1958 la lluvia impidió al Ángel cumplir su cometido. Este acto está declarado como de Interés Turístico Nacional.  

Recogiendo la cuerda hasta el próximo año

En Tudela no se celebra la Pascua de Resurrección sino el Día del Ángel. Después de este acto tradicional tan entrañable para los naturales de la ciudad, la costumbre es desayunar chocolate con churros y más tarde un almuerzo en los huertos a base de costillicas de ternasco a la brasa y chistorra, todo ello regado con el buen vino navarro.

Muchos de los datos históricos que he facilitado están extractados de la web http://www.bajadaangeltudela.com que puede ser consultada para alcanzar una información mucho más completa. 


miércoles, 4 de abril de 2012

Campo de Criptana

Tras un día de intensas nevadas, amaneció un día gris, con un suave viento helador. Iniciamos una nueva excursión. Durante nuestro viaje, contemplamos sorprendidos el esplendor del manto níveo que cubría la extensa planicie de la meseta manchega.


En las proximidades de Tomelloso el panorama cambió substancialmente. En esta zona parecía haber llovido solamente. La tierra rojiza, con un gran componente férrico, configuraba un bello contraste con el verde del arbolado. Grandes extensiones de viñedo a ambos lados de la carretera indican sin ningún género de dudas la principal actividad de la comarca. 

Poco tiempo después llegamos a Campo de Criptana. Por unas calles estrechas nos dirigimos al Cerro de la Luz, coronado por diez molinos de viento.  Descendimos del autobús y nuestra primera visita es para un punto de información o más bien un centro de interpretación. Allí encontramos un pequeño museo de modelos a pequeña escala: carruajes, casas donde se desarrollaban distintas labores u oficios y molinos de viento de varios países.


Maqueta de un carruaje


La fiel maqueta de un molino de viento manchego nos ilustró del funcionamiento interior de estas edificaciones. Pasamos a un museo donde quedamos admirados por una muestra de esculturas de Eloy Teno. Llamaron poderosamente mi atención unas cabezas de don Quijote.


Lugar de la aventura de los molinos


Salimos al exterior, donde todo parece indicar que este alcor fue el que Cervantes tuvo en mente para idear la aventura de los molinos.  Derramándose por la ladera de la colina se encuentra la población. A pesar del día gris destaca su caserío encalado, con los zócalos de color añil con restos de nieve en algunos tejados.


Blanco y azul en las casas


Ante nuestra vista se encuentran  los diez molinos, de entre los cuales tres son auténticos del siglo XVI. En uno de ellos se realiza todavía la molienda una vez al mes con gran concurrencia de público. Visitamos este último contemplando su vetusta maquinaria de madera. Desde sus ventanucos di rienda suelta a mi afición haciendo varias instantáneas.


La maquinaria


A continuación, por no dejar nada sin ver, nos dirigimos al molino museo de Sara Montiel. Era guapísima, no cabe ninguna duda. Realizamos algunas compras en una tienda en cuyo zaguán, desde la altura, una representación de "Clavileño" nos hizo recordar otra de las aventuras de la novela de Cervantes, esta vez de Sancho Panza. Disfrutamos de un aperitivo con su correspondiente tapa y de nuevo al autobús para marchar a comer.


Campo de Criptana desde un molino


Al paso por la tundra blanca, los árboles habían dejado caer su carga despuntando su verdor. Por la tarde visitamos Tomelloso, pero eso lo dejo para otro momento.


domingo, 1 de abril de 2012

Rosado





Cuando llegas a la boca
se nos enciende la risa
con el ardor de tu brisa
tornasolada. Me toca
escanciar. Vamos, coloca 
aquí las copas y avisa. 
El licor rubí se irisa 
y produce tal belleza, 
con matices de riqueza, 
que hace aflorar la sonrisa. 



Felipe Tajafuerte
2012

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