jueves, 21 de abril de 2011

Cristo Negro de Cáceres

Aprovechando nuestra estancia en tierras extremeñas a causa de un feliz acontecimiento familiar, decidimos dedicar algo de nuestro tiempo a conocer algunos aspectos de la Semana Santa de Cáceres. Uno de los eventos programados que inicialmente cautivó nuestra atención fue la procesión del Cristo Negro, programada para el miércoles día 20, a las 24 horas. Dispuestos a cumplir nuestros deseos, después de cenar, marchamos hacia el centro de la ciudad.

Estacionamos el coche en la avenida de San Blas, lo suficientemente cercana a la Plaza Mayor para poder continuar a pie desde aquí. Tras los intermitentes aguaceros diurnos, la noche está cerrada, algo fresquita pero sin una brizna de viento. Parece ser que las lluvias se han dado un respiro

Ascendemos la empinada cuesta de la calle Sande dirigiéndonos al monumental casco histórico cacereño. Dejamos a mano izquierda, junto a una recoleta plaza, la magnífica iglesia de Santiago.  Caminamos por calles empedradas, levemente iluminadas, jalonadas de edificios palaciegos que se difuminan en las sombras.

Llegamos a la plaza de Santa María. Numeroso público expectante a pesar de faltar todavía media hora para la procesión. Nos situamos para poder verla, no en primera fila, pero lo suficientemente cerca para no perdernos detalle. El tiempo transcurre lentamente. Comentarios sobre el encuentro de la final de la copa del Rey Madrid-Barcelona recientemente finalizado. Para otros el tema es la no consecución de Cáceres del título de Ciudad Europea de la Cultura 2016. Cualquier tema es bueno para entretener la espera.

Faltan unos minutos cuando se hace un silencio absoluto. Casi de inmediato, por la puerta lateral de la concatedral aparece una pequeña comitiva portando un crucifijo que avanza acompasadamente con el sonido de una campanilla hacia la puerta principal. Una vez allí, insiste la campanilla. Desde dentro le contesta un sordo timbal.

Da comienzo el cortejo precedido por este crucifijo. Le acompañan a ambos lados filas de cofrades vestidos con hábitos negros y cíngulo de esparto a la cintura. Llevan un capuchón hasta más abajo de los ojos que les oculta el rostro y en la mano un hachón encendido. Vibrante y emotivo, el canto de una saeta emerge de la oscuridad.

Tilín, talán… pon… Tilín, talán…pon… Tilín, talán…pon… El sonido cadencioso, repetitivo, de la esquila y el destemplado golpe de timbal que le replica marcan el comienzo y el final de la procesión. Un enorme turiferario, portado a hombros por dos penitentes, impregna el ambiente con el penetrante aroma del incienso.

Imágen del Cristo Negro

Tres penitentes portan una corona de espinas, un martillo y unos clavos. Todo esto rodeado de un gran silencio y recogimiento. Por fin aparece, llevada a hombros, la imagen del Cristo Negro. Es un  Cristo clavado en la cruz, inclinada como si la estuvieran izando. Se trata de una hermosa talla de mediados del siglo XIV,  realizada en madera negra por un autor desconocido. Tras la imagen, un encapuchado golpea un timbal acompasadamente, dando contestación al tañido de la campanilla del inicio.  A continuación las autoridades cerrando la comitiva.

Hoy hemos sido espectadores de una manifestación que rezuma un espíritu sobrio y penitencial, amén de una religiosidad en sus componentes, diferente a las que acostumbramos a presenciar. Curioso, por otra parte, el nombre de la cofradía organizadora: Muy Solemne, Venerable y Pontificia Cofradía Hermandad Penitencial del Santo Crucifijo de Santa María de Jesús.

Una vez finalizada, damos un paseo por las plazas de San Jorge y San Mateo, embellecidas por la tenue iluminación nocturna. En la calle Ancha, junto al parador de turismo, nos volvemos a encontrar con el cortejo procesional que retorna a su sede, la concatedral de Santa María. Seguimos a continuación por Puerta de Mérida y Adarve de Santa Ana, atravesamos la muralla y descendemos al luminoso y resplandeciente claroscuro de la Plaza Mayor, contrastando con la suave penumbra del casco histórico dejado atrás.

Plaza Mayor

Abandonamos la recientemente remodelada plaza y, por Gabriel y Galán, nos dirigimos a recoger nuestro vehículo para retornar a nuestra residencia de Cáceres El Viejo. Faltan algunos minutos para las dos de la mañana. Es hora ya de acostarnos.

13 comentarios:

  1. Descubrimos muchas cosas contigo Felipe.
    Qué Cristo más curioso, ¡cuál será su historia?
    Sigue disfrutando y contándonos.
    Besos.

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  2. Buena crónica. Lo de las imágenes negras, aunque tengan cada una origen e historia diferente, son en sí mismas un misterio que merece atención. Aquí en Cataluña tenemos a la Virgen de Montserrat: la Moreneta. las leyendas milagreras son incontables. ¿Por ser escaso ese color en representaciones religiosas? quizás. Pero me gusta imaginar otro tipo de explicaciones. Beso

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  3. Al que jamás sale del querido rincón donde nació, nunca le podrá sorprender las bellezas de otros lugares, los contrastes y las anchuras de otros mundos. Pero sí, es muy necesario adentrarse por lo desconocido y mirar con ojos nuevos, sin comparar, sino admirando todo aquello que se nos presenta, así es como una noche de miércoles santo uno puede contemplar y admirar al Cristo Negro de Cáceres.
    Cada día explicas mejor lo que tus ojos ven, amigo Felipe.

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  4. Has hecho un interesante relato. No tenía conocimiento de ese Cristo.
    Saludos

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  5. No conocía ese Cristo. Leerte es como ir acompañandote en tu recorrido . Un saludo

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  6. Aunque suelo ir algo enterado de lo que veré en los lugares que visito, este Cristo no lo conocí hasta que lo vi en la catedral, y de su importancia hasta que casualmente un guía turístico lo decía al grupo de turistas al que servía, en el que yo no iba. Ya conté, en Viajes en tercera persona: de Cáceres a Lisboa, como sin saber nada de él me encontré allí plantado ante él admirando la perfección de su hechura; y me ha gustado mucho que en este artículo tuyo me lo hayas recordado. Muchas gracias y un abrazo, amigo Felipe.

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  7. Buena suerte la que tuvistéis con el tiempo.Debe de haber una explicación referente a las imágenes en color.En la iglesia parroquial de Puente la Reina(Navarra) existe una imagen de Santiago de color,que le apodan "el belcha" No estoy seguro pero creo que es una palabra vasca que significa negro.Estás hecho todo un reportero
    Saludos.

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  8. ¡Qué sorpresa me he llevado con tu entrada! Es una procesión que conozco muy bien. Y aunque no soy de procesiones, esta siempre he ido a verla. Hay que esperar un par de horillas para coger sitio, pero merece la pena.(Los adolescentes suelen subirse en las ventanas que están frente a la puerta de la concatedral por la que sale el Cristo). Cuando comienzan los tres golpes del cofrade en la puerta llamando al Cristo, habrás observado ese silencio sepuclcral. Merece la pena ir a verla.

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  9. Felipe, nunca he visto un cristo como este. Relato muy curioso y detalloso. Gracias por compartirlo. Un abrazo.

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  10. Cáceres es una de mis asignaturas pendientes. No tenía noticia de este Cristo.
    Yo conozco la Semana Santa de Zamora, que es impresionante.
    Abrazo!

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  11. No conocía este cristo, me ha encantado, gracias por compartirlo.

    Saludos.

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  12. Antonio Corrales29 ago. 2011 10:46:00

    Hola, me alegra que os gustase la procesión del Cristo Negro y especialmente su talla.
    En Facebook podéis encontrarlo:
    EL CRISTO NEGRO DE CACERES.

    La Imagen fue realizada por autor desconocido entre 1345 y 1360, aunque creemos que puede ser más antigua. La Hermandad se fundó el 3 de Mayo de 1.490 y fue reestructurada en el año 1985.

    Espero que os guste, ya que en el face están colgados videos.

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  13. Hola a todos. Si queréis ver algunos videos del desfile procesional lo podéis hacer en facebook:
    EL CRISTO NEGRO DE CACERES

    Hermandad fundada el 3 de Mayo de 1490 y reestructurada en 1985. La Imagen Titular está realizada entre 1345 y 1360, aunque creemos que puede ser más antigua.

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Tu comentario es bien recibido aunque sea anónimo. Muchas gracias por tu atención.

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