miércoles, 16 de marzo de 2011

Loperena

Autorretrato
Antonio Loperena Eseverri, de raíces salacencas, nació en Arguedas (Navarra) un 4 de septiembre de 1922. No tuvo una infancia fácil puesto que a los cuatro años padeció de meningitis y ya durante la convalecencia dio muestras de su habilidad para dibujar.

A los 14 años comenzó a trabajar en el oficio de su padre como pastor y ganadero en las Bardenas y allí fue donde se consolidó su vocación como pintor y escultor, siendo su formación totalmente autodidacta. Es conocida la habilidad que tenía desde muy joven para modelar figuras con la navaja en un trozo de madera.

Arriesgadamente dió un salto cualitativo abandonando el pastoreo para dedicarse por entero al arte. Fueron unos años difíciles puesto que España se encontraba deprimida por una posguerra en la que todavía seguía establecido el racionamiento.

En 1952, ya casado, se trasladó a Tudela con el fin de aprender concienzudamente su oficio mediante el tratamiento de la piedra, el mármol y el modelado de la arcilla. En la calle Herrerías montó un taller de escultura y pintura. En nuestra ciudad permaneció hasta su muerte ocurrida  el 19 de febrero del año pasado.

Sus obras están distribuidas por varios continentes y en su larga trayectoria recibió numerosos premios. Realizó esculturas en Estados Unidos, Méjico, Venezuela, Ecuador y Costa Rica. En Navarra son muy conocidos sus trabajos como, por ejemplo, el busto que realizó de Miguel Indurain, el monumento al pastor en Isaba y otro en el término bardenero de El Paso. En Tudela el monumento a La Jota, el del Hortelano en la puerta de la mejana y el de Sancho VII El Fuerte en la plaza de su nombre. En Calahorra (La Rioja) el monumento de tres metros de altura, en un solo bloque, dedicado a Marco Fabio Quintiliano.

Monumento al Pastor Bardenero

Sus grandes pasiones fueron sin ningún género de duda las Bardenas y los toros, fuente de inspiración de la mayor parte de sus pinturas. Poseía una gran imaginación captando inmediatamente los rasgos característicos para la consecución de sus trabajos.


Contemplando sus magníficas figuras realizadas tanto en piedra como en madera, escayola o marfil, causa estupor considerar que un hombre sin ninguna formación académica artística sea capaz de ejecutar semejantes esculturas. Otro tanto se podría decir de sus cuadros.

Tudela. Monumento a Sancho VII El Fuerte

Antonio atesoraba una gran humanidad y un carácter fuerte, risueño y socarrón como buen ribero. Gozaba de la general estimación de sus convecinos y apreciaba con máximo orgullo, entre sus múltiples galardones, el de Tudelano Popular, el Zahorí de Plata, la Insignia de oro de Arguedas, su pueblo natal, y el de Bardenero Mayor, todos ellos otorgados por peñas y asociaciones de La Ribera.

Tudela. Monumento al hortelano

Yo no soy entendido en arte. Me gustan sus esculturas y algunas de sus pinturas, pero mi admiración por él radica primordialmente en su personalidad, con independencia de que su obra sea buena, regular o excelente. Daba la impresión de que la bondad era consustancial a su persona y, por añadidura, mejoraba en las distancias cortas.


Tudela. Monumento a la jota.

La entidad bancaria donde yo prestaba mis servicios tenía habilitada una hermosa sala a la que acudían pintores de renombre para hacer sus exposiciones. Loperena, en su afán infinito por conocer y aprender, gustaba de disfrutarlas a sus anchas, sin público. Nosotros le facilitábamos el acceso con sumo agrado por nuestra parte y gran satisfacción por la suya. El permanecía durante largo tiempo examinando detalladamente todas las obras. Cuando terminaba su inspección, se acercaba a conversar un rato con nosotros y gozábamos de sus sabrosos comentarios y opiniones, aderezados con el buen humor que le caracterizaba y que hacía de él un excelente contertulio.

Tudela. Calle San Pedro

Recuerdo que en una ocasión exponía el difunto Vicente Piernagorda, pintor de Baena, en cuyos cuadros estallaba la luz de Andalucía. La blancura de sus casas resultaba apabullante. Antonio abrió la puerta, dio dos o tres pasos, retrocedió y exclamó admirativamente:
¡Ahí va!... ¿Que ha hecho este hombre con la luz?...
 No le dolían prendas a la hora de otorgar sus elogios y tampoco se retraía en la crítica cuando algo no era de su agrado. En alguna ocasión se le oyó decir ante las creaciones de un pintor con el tema de las Bardenas, que él tan bien conocía:
¡Así no!. ¡Así no es la Bardena!.
Acabo de visitar en el Centro Cultural Castel Ruiz de Tudela la exposición, realizada al cumplirse un año de su fallecimiento, en la que su familia ha logrado reunir numerosas obras cedidas generosamente a este fin por sus propietarios. Es, sin duda alguna,  una magnífica exhibición de su dilatada creación artística.

Sirva este sencillo post como muestra de mi adhesión más efusiva al homenaje suscitado por mediación de este evento y de agradecimiento a su familia por haberlo propiciado.


Nota aclaratoria:
Las fotografías de los lienzos del Autorretrato y de la calle San Pedro me han sido cedidas por su hija Imelda , 

10 comentarios:

  1. Un bonito y sentido homenaje a ese artista que supo captar lo que para él era importante.
    Bonitas esculturas.
    Te mando un beso

    ResponderEliminar
  2. Me admiran aquellas personas que sin estudio, llegaron a ser verdaderos profesionales y de altos alcances.
    Conozco el Monumento al Pastor situado en Isaba. Felipe, me has ayudado a recordar.
    Saludos!!!

    ResponderEliminar
  3. Gracias, Felipe, por presentarme tan magníficamente a Antonio Loperena. Hombre insignes como él son los que debieran estar presentes en los medios de comunicación y no los especímenes con los que nos castigan.
    La hija se sentirá orgullosa de la utilidad que has hecho de sus fotografías y de la memoria de su padre. También yo te felicito.

    ResponderEliminar
  4. Un bonito recuerdo seguramente merecido a juzgar por tu descripción minuciosa y detallada de parte de su vida, sus trabajo y su carácter.
    Que disfrutéis de la exposición y de su recuerdo los que lo habéis conocido y tratado.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Buenos días Felipe,

    Un acertado resúmen de su biografía, buena elección también en las
    pinturas escogidas.

    Enhorabuena por tu bog.

    ResponderEliminar
  6. Que alguien pueda sacar de la piedra detalles y vida incluso es algo que emociona, añadiendo que es autodidacta es envidiable su empeño que demuestra su vocación. Me alegro haber visto, al menos en fotos, algo de su obra.

    ResponderEliminar
  7. No conocía a este autor. Gracias por hacérnoslo llegar.
    Buen fin de semana!
    Abrazo!

    ResponderEliminar
  8. demayores.blogspot.com19 mar. 2011 12:19:00

    Es estupendo tener un vecino como el que nos presentas en tu entrada. Esta es la gente que merece medallas de oro, y no otras...

    ResponderEliminar
  9. Conocía alguna de sus obras, aunque en realidad no conocía al artista, gracias a ti ya tengo una información más detallada.

    ResponderEliminar
  10. Felipe paso a saludarte y a visitar tu blog. Un saludo.

    ResponderEliminar

Tu comentario es bien recibido aunque sea anónimo. Muchas gracias por tu atención.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...