miércoles, 1 de septiembre de 2021

Desayuno

 



Al amor de la morera.
que da cobijo en verano,
me acomodo muy temprano,
y apaño la cafetera.
Es mi colación primera.

¡Qué sabor sutil y arcano
del café que tengo a mano!

Próximo a la enredadera,
debajo del entramado
que forman las verdes hojas,
estoy fresco y sosegado
saboreando un milhojas.

Y como cantó el poeta:
¡Qué tranquilidad violeta!


Felipe Tajafuerte. 2021


6 comentarios:

  1. ¡Que paz desprende este poema! Dan ganas de acompañarte, bajo el amor de esa morera, con el café y el milhojas. Ánimo Felipe y sigue con tus poemas y microrrelatos.

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  2. Derrocha alegría, te imagino con el dulce entre manos... Qué gracia tienes, Felipe

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  3. Una invitación al descanso, vaya que si.
    Un saludo.

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  4. Es todo un privilegio gozar de esa paz, saborearla y hacer de ella copla que cantar al viento.
    Un abrazo, Felipe.

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