lunes, 30 de abril de 2018

Madrigal a la alcachofa tudelana


Es la alcachofa blanca de Tudela
la celebrada flor de nuestra huerta.
Su corazón despierta
semblanzas de la madre y de la abuela.
Ese dulce amargor
de suave terciopelo reverdece
con cálido frescor,
y el paladar goloso palidece
del intenso sabor
que se expande en la boca y la estremece.




Felipe Tajafuerte 2018



9 comentarios:

  1. Olé la rica alcachofa, muy bien descrita en tu poema.
    Un abrazo.

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    1. Con jamon están de muerte.

      Saludos

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    2. Riquísimas de cualquier forma y manera. Para conservar la línea simplemente con aceite crudo virgen extra.

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  2. Qué bonito¡ y qué buenas nuestras alcachofas, cuánta razón en la referencia a madres y abuelas... Muy acertado el poema en estas fechas

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    1. Lo compuse pensando en las jornadas de las verduras

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  3. Aquí en Chile, Felipe, la alcachofa se da en gran parte del país y es importante en la alimentación nacional. Me declaro incondicional de ella y celebro tu homenaje a su colega de Tudela.

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    1. Es que es una verdura excelente. Desconocía que en Chile fuese tan apreciada. Un saludo

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  4. Las alcachofas en Chile -de color mas bien verde oliva- son, como escribe mi coterráneo Esteban, muy apreciadas, especialmente untadas en alguna pasta es para chuparse los dedos. Y los fondos de alcachofas son una delicia.
    Buen apetito.

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  5. me encantan rociados con limón y aceite

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Tu comentario es bien recibido aunque sea anónimo. Muchas gracias por tu atención.

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