jueves, 6 de junio de 2013

El perdedor



En otoño lo perdía todo: el reloj, la cartera, las gafas, el móvil, las llaves… por perder, perdía hasta la memoria de lo que había perdido. En algunas ocasiones, además del tiempo, incluso había perdido la cabeza. Últimamente había perdido su empleo en un ERE, su casa en un maldito deshaucio y su mujer en un desastroso divorcio. No obstante, sabiéndose un perdedor, amarraba con fuerza la esperanza para no perderla.

Felipe Tajafuerte
2013

24 comentarios:

  1. Pues sí que hay que amarrarla con fuerza, es una de las cosas que se suele perder con cierta frecuencia ¡la esperanza!
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pero lo más normal es que sea lo último que se pierde. Abrazos

      Eliminar
  2. Respuestas
    1. Aunque vengan mal dadas, hay que conservar la esperanza cueste lo que cueste. Abrazos

      Eliminar
  3. En estos tiempos convulsos nada mejor que una esperanza bien fundada de que vendrán tiempos mejores... y que parirá la becerra.
    Ángel

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mientras no sea el becerro quien tenga que parir... Un saludo

      Eliminar
  4. Habrá que esperar la primavera, aunque más no sea la que se lleva dentro... y seguir luchando.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nosotros tenemos que esperar a que escampe porque nuestra primavera ha sido muy pasada por agua. Un saludo

      Eliminar
  5. Pues sí, porque la esperanza es lo último que se pierde. Me ha gustado mucho tu microrrelato, Felipe.
    Abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Zamarat, a la esperanza nos agarramos siempre como último recurso. Un abrazo

      Eliminar
  6. Desde luego que la esperanza es lo último que se pierde.
    ¡Esperanzaaa! ¿Dónde estás?

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me me gusta que des voces llamando a la esperanza, ya que parece huir de la situación. Un saludo

      Eliminar
  7. Me ha encantado Felipe, "mientras hay vida hay esperanza". Besicos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Debemos pues tener la esperanza de que ésta nos dure mucho. Besos

      Eliminar
  8. Efectivamente la esperanza es lo último que se pierde, ya que en la actualidad perdemos poco a poco nuestro poder adquisitivo, perdemos y perderemos todavía más las prestaciones de la pensión de la Seguridad Social, claro que para compensar nos suben, la comida, el transporte, el combustible, el IVA, el impuesto sobre la personas físicas, los medicamentos...
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A pesar de todo ello mantendremos viva la esperanza. Un saludo

      Eliminar
  9. No se necesitan mas palabras para decirlo, contundente y muy real.
    Vas progresando mucho en los micros. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Chelo, la verdad es que me va gustando cada vez más. Un beso

      Eliminar
  10. Algunas cosas se pierden y otras nos las quitan.
    Esperemos que no nos quiten la esperanza.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Habrá que defenderla con uñas y dientes. Un saludo

      Eliminar
  11. Esperemos que no sigamos perdiendo cosas y mucho menos la esperanza. La esperanza es un regalo de la naturaleza, el tesoro de la gente de a pie. No sabríamos vivir sin ella, sin los sueños, sin las ilusiones.

    Un fuerte y calido abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estamos en una edad en la que perdemos algunas cosas, por olvidarnos dónde las hemos dejado. Sin embargo la esperanza debemos asirla con fuerza porque, como bien dices, con ella se irían los sueños y las ilusiones. Un fuerte abrazo

      Eliminar
  12. ¡Olé, Felipe, eres grande! Me ha encantado el relato porque tiene todos los ingredientes y la esperanza como contrapunto.
    Un abarzo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ay, Paco, que me lo voy a creer! Un fuerte abrazo

      Eliminar

Tu comentario es bien recibido aunque sea anónimo. Muchas gracias por tu atención.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...