lunes, 3 de noviembre de 2014

Ópera prima, un festival muy especial

Esta semana pasada he estado asistiendo a la proyección de las películas en concurso en el Festival de Ópera Prima Ciudad de Tudela, único del panorama nacional centrado en el debut del primer largometraje de cineastas españoles. Se conceden cuatro premios principales:  Mejor Película, Príncipe de Viana, Especial del Jurado y Premio de la Juventud. El primero lo concede el público asistente al finalizar cada proyección por votación secreta mediante papeletas con puntuaciones del uno al diez. El Jurado da el Príncipe de Viana a la mejor dirección y el Especial. El premio joven  lo conceden los alumnos de los institutos de educación secundaria que presencian las películas en horario lectivo, mediante votación similar al de Mejor Película. La singularidad de las distinciones de dicho festival al que, como es lógico, únicamente se puede concurrir una sola vez,  hace que nuestra ciudad sea la plataforma con la que sueñan los cineastas noveles. Este año hace la edición número quince y se le ha incorporado una nueva sección fuera de concurso: una ópera prima de cine europeo, en este caso la italiana MIEL, de Valeria Golino, a cuya proyección no pude asistir.

Durante toda la semana, día a día, he acudido puntualmente a la cita del Cine Moncayo, uno de los clásicos cines de barrio "de antes de la guerra", como dijo Fernando Méndez Leite en su intervención del jueves, día treinta, para presenciar las siguientes películas:

JUSTI & CIA de Ignacio Estaregui, interpretada por Hovik Keuchkerian  y Alex Angulo, entre otros con un tema muy actual: la corrupción política. La acogida del público y comentarios fueron muy favorables.

TRES MENTIRAS de Ana Murugarren cuyos principales actores son Nora Navas y Mikel Losada, con otro tema de rabiosa actualidad: la venta de bebés. Obtuvo unos comentarios muy elogiosos.

A ESCONDIDAS, de Mikel Rueda, protagonizada por Germán Alcarazu, Adil Koukouh y la colaboración del malogrado Alex Angulo, con el tema de integración y una poco más que insinuada homosexualidad. Por comentarios escuchados, pasó sin pena ni gloria.

OBRA 67, de David Sáinz, protagonizada por, entre otros, Álvaro Pérez, Jacinto Bobo y Antonio Dechent, presente en la sala. Esta cinta no dejó indiferente al público que se dividió entre la aceptación de unos pocos y el rechazo del resto. Hubo quien abandonó la sala ante ciertas escenas de sadismo.

EL AMOR NO ES LO QUE ERA, de Gabriel Ochoa, la historia de tres parejas en la que parecía no pasar nada. Quizás decepción por esperarse más de ella. Entre los protagonistas José Coronado y su hijo Nicolás.

INVESTIGACIÓN POLICIAL, de Daniel Aguirre, protagonizada por él mismo y Sergio Cortina, con la colaboración de Antonio  Resines. Película de diálogos para besugos, con un desenlace inesperado y original.

TODOS ESTÁN MUERTOS, de Beatriz Sanchis, en la se se hace aparecer un difunto para conseguir erradicar un caso de agorafobia, ante la actitud un tanto indiferente del público asistente.

Estas fueron las películas en entraban en concurso sobre las que el público fue emitiendo sus votos cada día tras las proyecciones.  El jueves , en la seccion de homenajes, pudimos ver la ópera prima de 1963 LOS FARSANTES, que nunca fue estrenada según manifestó el propio Mario Camus, su director, quien acompañado del crítico Fernando Méndez Leite y de la actriz Fiorella Faltoyano, dieron sus opiniones sobre la película y otros temas cinematográficos antes de la proyección. Relata las desventuras de los actores desplazándose por los pueblos para hacer representaciones en una época que se nos antoja ya muy lejana. El mismo tema tratado por Cómicos o El viaje a ninguna parte.

No pude asistir a la sesión de clausura en la que se proyectó la película BLUE LIPS y hoy desde este lejano Cáceres me he enterado del palmarés del certamen.

La elegida por el público tudelano
El publico eligió como mejor película TRES MENTIRAS, que recibió así mismo de la concejalía de Bienestar Social el premio de promoción de la igualdad. El premio Joven Castel Ruiz que otorgan los alumnos de institutos recayó en JUSTI & CIA. Personalmente comparto estos premios ya que fueron las producciones que más me gustaron.

La elegida por los jóvenes
Los dos premios que otorga el Jurado, compuesto en esta ocasión por Gracia Querejeta, Emilio Martínez Lázaro, María León, Andrea Duro, Dani Rovira, María Reyero, Manuel Vicent y Miguel Ríos, decidió repartirlos ex equo con lo cual todas las películas menos una recibieron algún galardón. Mis respetos para dicho Jurado, pero para este viaje no se precisan alforjas. Señores del Jurado un poco de seriedad, o hacen su trabajo o no les necesitamos, nos arreglamos con un sorteo. No puede ser que de siete, seis se lleven premios.

También me he enterado de que nuestro Gobierno de Navarra, dejando exhaustas las arcas forales, ha subvencionado este festival, único en España, con la nada despreciable cantidad de 62,74 euros que, dicho sea de paso, en mi modesta opinión, pueden meterse por ese lugar donde la espalda pierde su honesto nombre; en román paladino: por el mismísimo culo. Se nota que este festival no se celebra en la capital de Reyno. 

Me quedo con lo que apuntó Gracia Querejeta: “con subvención o sin ella los realizadores van a seguir viniendo a Tudela porque vuestra ilusión se contagia”.

  

miércoles, 29 de octubre de 2014

Desamor




Se enamoraron a la vuelta de la esquina. No tardaron en darse cuenta de que el camino que habían emprendido juntos no tenía salida.


Felipe Tajafuerte
2014

martes, 21 de octubre de 2014

Ritorno a Venezia


La mañana prometía cuando nuestro autocar partió de Mestre y, tras cruzar el puente construido por Musolini para acceder a Venecia, subimos a bordo de un vaporetto, previamente alquilado para nuestro grupo, en el que ocupé la popa dando rienda suelta a mi afición como depredador de instantáneas.


La Plaza de San Marcos desde el vaporetto
Destacados el Campanile y el Palazzo dei Dogi, más atrás la basílica
Nuestra lancha nos situó junto al bonito hotel Danieli, a pocos metros de la Plaza de San Marcos, hacia la que nos dirigimos haciendo la imprescindible parada frente al Puente de los Suspiros que, en esta ocasión, logramos contemplar después de su restauración. Como pudimos, nos abrimos paso con el fin de situarnos de tal forma que en la foto de rigor no salieran más personas de las deseadas, cosa harto difícil dada la aglomeración que había en ese lugar.

El Puente de los suspiros
Cuando llegamos a la plaza, las colas para entrar a visitar la basílica eran interminables por lo que decidimos dejarla para después de comer. Teníamos todo el día de tiempo libre con la sola preocupación de acudir a ese mismo sitio a la hora adecuada para comer, todo el grupo junto, en el restaurante previamente reservado.

La torre se inclina por las aguas
Dado que en nuestra anterior visita a la ciudad ya habíamos hecho el viaje en góndola y conocíamos la demostración de la fabricación del cristal de Murano, nos inclinamos por algo que no habíamos visto anteriormente: el Palacio Ducal. 
El Palazzo dei Dogi

Encaminamos nuestros pasos hacia la fachada de este palacio, de estilo gótico, que da a la laguna de Venecia. Como nos sentimos jóvenes y dicharacheros, quisimos gastar una broma a la señorita que expendía las entradas y no le informamos de que éramos jubilatas. Nuestro aspecto juvenil la debió ofuscar tanto que no dijo esta boca es mía y nos cobró los catorce euros de rigor. La bromita nos costó seis euros más por cabeza y la guasa de otros compañeros que pagaron solamente ocho por la indiscreción de confesar su edad.

El patio del palacio
En el patio interior del palacio
La verdad es que, además de sus espléndidas fachadas exteriores, no sabría qué destacar de este magnífico edificio porque todo me pareció espectacular: en primer lugar la Puerta de la Carta, por donde penetramos, el patio interior, la Escalera de los Gigantes, la de Oro, los salones del senado y del consejo, la sala de armas, en fin, todo el recorrido me pareció impactante.

La plaza comienza a inundarse
A la salida vimos que la Plaza de San Marcos comenzaba a inundarse y, queriendo hacer un poco de hora, nos encaminamos hacia las callejuelas que parten de esta plaza hacia el Puente de Rialto en busca de unas cervezas que nos refrescaran. Una sensación de agobio nos invadía; a la muchedumbre que habitualmente patea las calles de la ciudad se habían unido los curiosos del famoseo pendientes del paso de George Clooney que contraía matrimonio este día. Por fin logramos acomodarnos en el fondo de un barcito y nos sirvieron las anheladas y heladas birras, eso sí, en prenda dejamos un riñón y parte del otro. ¡Qué cara es Venecia para los españolitos de a pie!

La birra y los "riñones".
Después de comer, pasta por supuesto, nos pusimos en la fila para entrar a la basílica. Cuando llegó mi turno tuve problemas con la mochila de la cámara fotográfica y no me quedó otra opción que dejársela a un compañero que ya había salido para que me la guardase. Solamente quiero destacar la magnificencia de sus mosaicos ya que este templo es archiconocido y hay suficiente información en la red para aquellos curiosos que la demanden.

Interior de la basílica
A continuación marchamos a estirar las piernas y el resto de nuestros cuerpos serranos hasta el Puente de Rialto donde, en una heladería, dejamos la parte del riñón que nos quedaba.

El gran canal desde el Puente de Rialto
Un nuevo y delicioso paseo por los recovecos, canales y puentes de esta parte de la ciudad nos aproximó a otro palacio de la Plaza de San Marcos, cuya visita estaba incluida en el ticket de la mañana y así pudimos aprovechar algo más los catorce euros que tanto habían regocijado a nuestros compañeros.

El trabajo de los gondoleros
La tarde caía paulatinamente, en Italia amanece y anochece antes que en España, por lo que dirigimos nuestros pasos cansinos hasta el lugar de encuentro para volver a tomar el barco que nos llevaría a donde esperaba nuestro autobús.

El sol se pone en Vencia
Esta vez me situé en la proa para captar con mi objetivo la puesta del sol bañando la cúpula de la iglesia de los jesuitas, mientras atrás parecía flotar sobre las aguas el mármol rosado del Palazzo dei Dogi

martes, 14 de octubre de 2014

Divertimento


Salió de la bañera. Un timbrazo  la sobresaltó cuando se secaba los cabellos.

- Abre tú -oyó a su marido gritar desde la ducha-.

Tal como estaba, cubierta sólo con el albornoz, abrió la puerta. El rostro del visitante fue mudando de la sorpresa al estupor, luego a la complacencia y, por fin, al regocijo. Una sonrisa maliciosa se dibujó en sus labios, al tiempo que sacaba unos billetes del bolsillo.

-Te doy estos quinientos euros si destapas la parte de arriba del albornoz.

Lo miró boquiabierta; luego pensó: ¿por qué no?, unos euros por semejante tontería me vienen como anillo al dedo. Con gesto juguetón, dejó al descubierto los pechos al tiempo que alargaba la mano y cogía los billetes.

 -Te doy otros quinientos si te lo quitas del todo –insistió entusiasmado su oponente-.

Ya puestos, se dijo divertida, ¿qué más da palmo más que palmo menos? Y, con un mohín pícaro, dejó que el albornoz se deslizara hasta el suelo. Compuso una risita burlona y notó con cierto agrado la mirada apreciativa recorriendo detenidamente su anatomía. Con un movimiento rápido, tomó el resto del dinero y volvió a cubrirse. Apenas pudo contener la hilaridad cuando la visita, sin decir adiós, olvidando el ascensor, bajó las escaleras de dos en dos como alma que lleva el diablo.

-¿Quién era, cariño?
- Tu amigo Ramón -contesto risueña-, pero se ha marchado al saber que estabas en la ducha.
- Ah, ya. ¿Ha traído los mil euros que le presté ayer?
- ¡Maldito cabrón! –masculló mientras se le esfumaba la sonrisa.




(Redacción original propia adaptando un relato popular, cuya autoría desconozco)


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