Dispuesto
Aparta de mí este cáliz,
dijiste orando en el huerto,
y sentiste la zozobra
que todos llevamos dentro.
Atrás quedaron las ramas
de olivos y de romero
que acompañaron con júbilo
tu triunfal entrada al templo.
Entendiste, sobre todo,
que pronto estarías muerto
con un futuro de vanos,
de calaveras, incierto,
tan vacío de sonrisas
como de oscuridad lleno,
con toda una muerte acuestas
a las puertas de ese infierno
al que estabas destinado
desde que naciste. Pero,
superada ya la duda,
la negación del momento,
sin vacilar aceptaste
el brutal destino eterno.
Encomendándote al Padre
manifestaste sereno:
Hágase tu voluntad,
aquí me tienes dispuesto.
-Felipe Tajafuerte Corral - 2026-

